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Ana Noguera: 24 de febrero 2026, fecha en la historia

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Hay días donde las noticias se agolpan sin minutos suficientes para digerirlas. Mucho más cuando parece que unas se contradicen a otras en la expresión de los valores que quieren mostrar. Como si se tratara de una partida de ajedrez donde los movimientos de cada jugador responden a un plan prefijado que pueden conducir a la victoria o al fracaso. Lo preocupante es que no estamos ante un juego sino ante la realidad y sus víctimas.

El 24 de febrero de 2026 pasará a la historia por muchas razones. La primera porque es el día que los españoles podemos acceder a las 153 unidades documentales del 23-F, a toda la documentación encontrada hasta el momento, que ha sido desclasificada 45 años después del intento de golpe de Estado en España.

El 24 de febrero es el lamentable cuarto aniversario de la invasión de Ucrania. Una guerra que inició Putin y que parecía, en aquel momento, que no duraría más allá de unos cuantos días. Lleva cuatro años, miles de muertos, millones de desplazados y un país destruido esperando todavía recuperar la paz y la estabilidad que Putin les robó por su arrogancia imperialista.

Sin que se vea todavía el final a este grave conflicto, Trump ha ido amenazando con abrir otros frentes como bombardear Irán, la conquista de Groenlandia (parece que atenuada porque Europa enseñó los dientes), o el inadmisible bloqueo contra Cuba por “ordeno y mando” de EEUU sin que ningún país diga abiertamente la crueldad e injusticia de este bloqueo contra la población cubana. Lamentablemente no es el tiempo de la diplomacia y la palabra razonada, sino de las “machadas” y la mala educación. Faltaba ver el último video de Trump hecho con IA como jugador de hockey sobre hielo compitiendo y ganando al equipo de Canadá, no solo con un gol sino liándose a mamporros y puñetazos. Siempre me pregunto qué ocurriría si un video así lo hiciera algún presidente europeo, por ejemplo, Sánchez. Sencillamente no cabe en nuestras reglas de convivencia por muy deterioradas que pensemos que están.

El 24 de febrero pasará también a la historia de la Comunidad Valenciana como un día cargado de emociones, actuaciones judiciales y actitudes políticas nefastas. Todo así “revolcaos en un merengue”, como diría la canción.

Por una parte, ha sido el día que, POR FIN, las asociaciones de víctimas de la Dana, que ocurrió en octubre de 2024, han podido asistir a las Cortes Valencianas. Estuvieron en Europa. Estuvieron en las Cortes Generales. Pero no habían podido testificar ni presentarse ante “su propia casa”, la casa de todos los valencianos: les Corts Valencianes.

Pero para que todo no respondiera a la “justicia poética”, el PP lo ha estropeado sirviendo de nuevo a la voz de su amo Vox, y ha llamado a testificar al youtuber conspiranoico Rubén Gisbert, que estuvo mintiendo y propagando bulos en los momentos más dramáticos de la Dana, que ha insultado y utilizado el nombre de familiares, que dice seguir y defender a Putin en su cruzada bélica, y que hoy ha sido el sucio barro que ha denigrado les Corts Valencianes y que ha intentado enmarañar la declaración de las verdaderas víctimas y robarles protagonismo mediático. Esta ha sido la sucia jugada del PP en un día que debía ser de reconocimiento y de pedir perdón a las víctimas y a sus familiares.

El 24 de febrero es el día también que la jueza de Catarroja solicita la imputación de Carlos Mazón, quien sigue sentado en un escaño sin esconderse debajo de las piedras ante cada nueva deleznable noticia que aún sigue apareciendo. La imputación de Mazón da aliento y esperanza a los familiares que piden justicia, no venganza.

Sin embargo, como esta partida de ajedrez se juega entre polos opuestos, al igual que ha ocurrido con el personaje de Rubén Gisbert, utilizado para eclipsar la declaración de las asociaciones de víctimas de la Dana, parece que también hay quien entiende las decisiones judiciales como una jugada estratégica.

Ante los movimientos de la izquierda nacional de agruparse y ante la posibilidad de la vuelta de Mónica Oltra a la política, la Audiencia Provincial de València ha ordenado al Juzgado número 15 la apertura de juicio oral contra ella. Podría entenderse como parte del proceso, pero no es así, porque esta decisión se toma en contra de la opinión del juzgado, donde dos jueces diferentes no vieron necesidad de seguir el procedimiento al no encontrar indicios de delito, como tampoco los encontró la Fiscalía.

Y, para rizar el rizo de la competencia, esta orden se difunde por medio de un tuit sin que los abogados tuvieran constancia de la decisión de la Audiencia. Así pues, si alguien pensaba que el calvario de Mónica Oltra había terminado, solo es necesario que su nombre vuelva a sonar políticamente para que haya a quien se lo lleven los demonios.

El 24 de febrero de 2026 lo mencionaremos más de una vez en el futuro más próximo.

 

 

 

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