pancarta sol scaled

Olivier Herrera Marín: Llamé a una puerta

Compartir

 

Llamé a una puerta

 

Esta mañana
llamé a una puerta,
quería ofrecerle
a quien me abriera
mis palabras,
mi amistad sincera.

Nadie respondió
a mi llamada,
la casa
estaba vacía
sin palomas,
sin geranios.

Esta mañana
llamé a una puerta,
y la niña que me abrió:
“¿Qué quiere usted, señor?
Mi mamá no está en casa.”

“Nada importante, amor,
que pasé por la calle
y entré a saludarla.
Nada importante, amor.
que vine a ofrecerle
un poema y una flor”.


Olivier Herrera Marín: (Alcalà de Xivert, Castellón, 1946) es un poeta cuya vida y obra avanzan en paralelo. Hijo de una familia marcada por la represión franquista, su padre fue asesinado a manos de este cuando él era niño, y su escritura nace de la memoria, la dignidad y la necesidad de tomar la palabra. En 1970 se exilió a París, donde se licenció en Sociología en la Universidad de París VIII, sin abandonar nunca la poesía. Ese cruce entre trabajo manual, pensamiento crítico y creación literaria ha definido toda su trayectoria. Su obra poética ha tenido una recepción especialmente significativa en Francia y Estados Unidos. Sus poemas han sido utilizados en libros de texto para la enseñanza del castellano y se han empleado de forma continuada en escuelas y liceos, junto a los poetas clásicos, como modelo claro y didáctico de creación poética. Peón agrícola, obrero, empresario, poeta, librero, militante y emigrante, Olivier Herrera Marín ha vivido muchas vidas y en todas ha defendido la cultura, la justicia social y la palabra como herramienta de transformación.

 

Traducción »