En el artículo anterior (Parte I), hemos descrito que la alienación es la desconexión de los seres humanos consigo mismo con su trabajo, su entorno, los demás seres, sintiéndose extraño o ajeno a sí mismo, derivando en sensaciones, emociones, comportamientos de impotencia, vacío personal, perdida de identidad que se manifiesta en el contexto psicológico, social, laboral. Los seres humanos están dominados por fuerzas externas o productos o bienes de su propia creación y actividad tecnológica, sustituyendo la realidad vivida por el discurso y propaganda de fuerzas y grupos dominantes, en la cual, se pierde la capacidad de criticar y cuestionar las actividades alienantes.
La alienación que esta fuera del área espiritual para que conduzca a esa área elevada tienen que aspirar y luchar los seres humanos promovidos por un cambio social e individual que supere el materialismo desenfrenado y promovido por grupos dominantes que hacen mal uso de las innovaciones tecnológicas. También la alienación malvada comienza cuando los hombres y mujeres colocan y superponen en altares e idolatrías estas cosas materiales e inventivas como si fuesen sus fines y propósitos últimos dejando el comportamiento espiritual a un lado, fuera de sí mismo, de su alma y conciencia y buscar a lo lejos, más allá, levantarse y elevarse a un mayor nivel espiritual, el cual, lleva dentro de sí, está en su corazón. Es rescatar lo que hemos perdido, ese poder interior de reencontrarse consigo mismo y de buscar la aspiración personal que está dentro de él, en su corazón, su Yo Personal y lo coloca por encima de las especies animales y plantas.
Por otro lado, nuestra creación tecnológica a través de Apples, Facebook, Microsoft, Amazon, OpenIA y otras más, ejercen un control sobre la sociedad por medio de las redes sociales, comercio electrónico y empresas en línea, conectadas, monopolizando la información y en donde el ser humano se aliena así mismo con las tecnologías inteligentes desarrolladas por él y utilizadas en contra de sí mismo, lo cual, podríamos denominar “Auto-Alienación.”.
En otro orden de ideas, el autor Mendoza, Carlos, opina de forma favorable., en el “lado Oscuro de la Inteligencia Artificial” y sostiene que “detrás de las grandes empresas tecnológicas, están seres humanos muy inteligentes, cuya creatividad va dirigida a innovaciones tecnológicas al conocimiento y descifrar sentimientos, emociones humanas y deseos que se ubican o pueden ubicarse en el área de la ética y valores humanos”. Parafraseando a este autor, podemos afirmar que la inteligencia artificial desarrollada por seres creativos tiene la posibilidad y potencialidad de elevar la conciencia humana a niveles muy altos de la moralidad y de no alienar a la sociedad actual. Queda a conciencia de estos de estos seres creativos y empresarios de organizaciones de la inteligencia artificial el tratamiento moral y ético de sus innovaciones tecnológicas en favor de superar la crisis espiritual o mantenerla en el presente y futuro.
Economista y Profesor Universitario.

