El poder ciudadano alza su voz una vez más para denunciar la sistemática violación de los derechos humanos en Venezuela y la cruel manipulación en torno a la libertad de los presos políticos.
Basta de burlas: Es inaceptable que el régimen pretenda convertir una tragedia humanitaria en un espectáculo de propaganda. Jugar con las cifras de liberaciones mientras cientos de venezolanos siguen tras las rejas es una burla cruel hacia quienes sufren el encierro y hacia sus familiares, que hoy se mantienen en vigilia bajo penurias y calamidades.
Realidad vs. Propaganda: La presencia de observadores externos no puede ser una cortina de humo para ocultar la verdad que las ONG y las familias denuncian a diario. La libertad no se negocia ni se utiliza para lavados de imagen; la libertad se ejerce.
Nuestra exigencia: No aceptamos más dilaciones ni engaños. Cada minuto de encierro injusto es una herida abierta en el corazón de nuestra sociedad.
Exigimos la libertad inmediata, plena y verificable de todos los presos políticos. La justicia verdadera no admite shows mediáticos.
¡Libertad total ya!
El poder ciudadano es la gente.

