Domingo Kultural.
Estás notas se las envío a mis amigos interesados en la política y grupos amigos vinculados al arte.
De vez en cuando, algunos exquisitos – pocos – de grupos de cine se quejan: prefieren que no se “contamine” el ambiente con esos temas tan superfluos o polémicos como la política. ¡Hay gente pa’ to! dijo un torero andaluz.
Por eso trato de complacerlos y siempre hago una mezcla para filtrar el mensaje. Igual es sabido que esto es un divertimento.
¡Disculpas!
El de hoy es un tema de película, como lo vivido en Venezuela el 3 de enero reciente; temas de película. “Pasa en Netflix, pasa en TNT y en la vida real”.
Granada
Es un país insular productor de nuez moscada, no es casualidad que la llamen la isla de las especias. Su capital es St.George’s.
El 13 de marzo de 1979 ocurre allí un golpe de Estado incruento encabezado por Maurice Bishop (primer ministro), Bernard Courd (viceprimer ministro) y el general Hudson Austin; ellos en su declaración de principios declaran al nuevo gobierno como un movimiento de corte revolucionario socialista. Se pueden imaginar el resto.
Lo demás es coser y bordar para Fidel Castro. Cuba tutela el proceso y a la pequeña isla le tocará sufrir la misma ” pava ciriaca” que años después le toca vivir a la patria de Bolívar.
La invasión consentida
Los comisarios comunistas no pueden ver una empalizada bajita; allí fueron tensando la cuerda, hasta que la construcción de un mega aeropuerto preocupó de manera definitiva al presidente Ronald Reagan quien calificó el asunto como un plan de Cuba y la URSS para construir una base cerca de Miami, a escasos 2000 kilómetros. ¿Exageración?, ¿mentira? o no, pero fue la excusa perfecta para que el imperio prendiera las alarmas.
En medio de los dimes y diretes diplomáticos entre EE. UU. y Granada, ocurre una pelea o pulga interna en el seno del partido gobernante, el New Jewel Movement (Nueva Joya). Un grupo de radicales encabezado por los socios de Bishop y lo detienen junto a varios miembros del gabinete. Eso ocurrió el 19 de octubre de 1983, y una manifestación ciudadana los rescata. La represión es intensa y cruel. El líder popular Bishop es fusilado junto a otros camaradas. Reina el caos absoluto en la isla.
La otra invasión
En medio de esa refriega el gobierno norteamericano tiene una explicación a sus ciudadanos; están preocupados por la vida de 600 estudiantes estadounidenses que cursan en la famosa Facultad de Medicina de Granada, el presidente Reagan anuncia salvaguardar la vida de sus compatriotas.
Para ello, hace tiempo existe un plan concebido y entrenado: La “operación Furia Urgente”; son 7600 hombres, la mayoría soldados gringos, reforzados por soldados de Barbados y Jamaica.
Jaque mate
Desembarcan por aire, mar y tierra el 25 de octubre de 1983. Todavía el país guardaba luto.
Igualito que aquí la población optó mayoritariamente por mirar hacia otro lado; odiaban al régimen. Dejaron de ser una promesa para convertirse en tragedia. Por eso le dejaron la “papa” caliente -con razón- a los cubanos y a la seguridad de los jefes del régimen depuesto.
Un paréntesis: siempre se habla del asesinato de Salvador Allende, que ya se sabe fue suicidio. Pero nunca citan el asesinato de Bishop, un líder popular carismático, amigo de García Márquez, asesinado por sus propios camaradas. Ese es el doble rasero de cierta izquierda. ¡Hipócritas!
Fin de la pesadilla
Como todavía vivimos nuestros acontecimientos en pleno desarrollo y la pregunta de las 64.000 lochas sigue siendo: ¿qué pasó?
Les traigo este dato: la resistencia en esa pequeña isla de 100000 habitantes duro más de dos semanas. Más de 20 Marines fallecidos y más de 100 Marines heridos.
Finalmente un outsider, alguien tipo Delcy Rodríguez -no tan cuestionado-, junto a un consejo asesor administrativo asumió la conducción provisional del país hasta las elecciones generales de 1984.
Hoy Granada parece un país en paz, soberano, democrático, próspero y feliz. Y lo más importante: ¡Bien lejos con la pava ciriaca!.
Nos vemos por ahí.

