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El cautiverio de las aves silvestres es un maltrato animal

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Organizaciones ambientalistas denuncian que la captura de aves y la destrucción de su hábitat en el estado Lara están rompiendo el equilibrio ambiental y acelerando la desaparición de la fauna local.

En muchas casas del estado Lara, el canto de un pájaro o los sonidos de un loro siguen siendo vistos como un símbolo de compañía. Sin embargo, para ambientalistas, esta práctica, aún normalizada, representa una de las formas más silenciosas del maltrato animal y una amenaza para el equilibrio ambiental.

José Gregorio De Sousa, presidente de la fundación Guardería de Rescate y Defensoría Ambiental (Guardeam), advirtió que mantener aves silvestres en cautiverio no sólo afecta a los ejemplares capturados, sino que genera una cadena de daños que comienza en los bosques y termina en la desaparición de especies.

«Existe una contradicción muy marcada, muchas personas que se consideran amantes de los animales son los que más quieren tenerlos en cautiverio», señaló De Sousa.

De Sousa explicó que aves como las guacamayas, loros y cotorras no son criadas en cautiverio de manera responsable. Para obtenerlas, se saquean nidos y, en muchos casos, se talan palmas completas, ya que estas especies dependen de ellas para reproducirse.

«Las guacamayas no hacen nidos. Ellas dependen de las palmas, y cuando se tumban esas palmas se elimina también la posibilidad de que la especie se reproduzca», comentó el ambientalista.

Por años, los ecologistas y ambientalistas de Movimientos Cotoperí y Guardeam han denunciado el cautiverio de las aves y que debido a la tala indiscriminada en el semiárido larense, las especies han sido afectadas.

Jhoana Rivero, del Observatorio Nacional de Aves, explicó meses atrás en una entrevista para La Prensa, que a pesar de que el hábitat de estas especies ha sido destruido por la tala y la quema indiscriminada, la comercialización y el tráfico de estos animales ha sumado a que su población se reduzca y la capacidad reproductora se pierda.

Euseglimar González – La Prensa de Lara

 

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