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Jesús Alberto Castillo: Negociar con las bayonetas15

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Charles-Mauricio de Talleyrand, el célebre ministro de relaciones exteriores de Napoleón Bonaparte, solía emplear la siguiente frase: Señor, con las bayonetas se puede hacer cualquier cosa, menos sentarse sobre ellas.

Con estas palabras advirtió que el uso de las armas es importante para persuadir en cualquier proceso de negociación, pero que se debe agotar hasta el final la diplomacia.

La cita mencionada ha tenido gran impacto en el mundo de la política, marcada por una red compleja de intereses, tensiones y correlación de fuerza. En ella es necesario agotar todos los caminos de diálogo y establecer acuerdos en medio de tensiones. Cuando no sea posible, aunque nos cueste admitirlo, debe recurrir al uso racional de las armas para lograr la ansiada estabilidad y paz social.

Resulta paradójico todo esto. Pero a veces hay que “negociar mostrando los colmillos”. Es posible que para un moralista resuenen muy horrorosas en sus oídos esas palabras; sin embargo la experiencia histórica ha demostrado que muchas soluciones para la humanidad han sido posibles con la intervención militar. El avance de Hitler sobre Polonia con su “Estado vital” nunca hubiese sido aniquilado sin la oportuna intervención militar de las potencias aliadas.

La reflexión es importante ante lo que acontece en Venezuela, epicentro de atención mundial. Se habían dado múltiples intentos de diálogos sin resultados favorables hacia una transición política. Aunque para algunos resulte forzoso aceptarlo y otros lo aplaudan, hubo una inteevencion militar extranjera en territorio patrio para acelerar la ansiada transición. No se trata aquí de juzgar moralmente dicho acto, sino destacar la acción como un hecho de gran significación e impacto en la dinámica política de los venezolanos.

Los acontecimientos están en pleno desarrollo y no sabemos cuál será su desenlace. Lo sorprendente es que se respira una aparente normalidad y hay gran expectativa por los anuncios sobre las inversiones en la industria petrolera, la recuperación del sistema electrico, la estabilidad política y la reactivación de nuestra economía y la convivencia social. Lo importante es comprender que en todo proceso de negociación debe haber un equilibrio entre la persuasión de las armas y la sindéresis del diálogo, tal como lo advirtió el alto funcionario de Napoleón Bonaparte.

Politólogo y profesor titular de la UDO.

 

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