Trascendental, histórico, para siempre, como lo catapulta el periodista Alfredo Conde, en un sobrio y elocuente post, colgado en la redes sociales, la imagen y accionar de la líder opositora María Corina Machado, despunta airosa, en el firmamento mundial, como la mujer, la guerrera, la valiente política venezolana, más universal e influyente, de este siglo, y seguramente, de todos los tiempos.
Intuitiva , genial y perspicaz , “Corina de Arco, o Juana Machado”, como la encumbrara el escritor colombiano, Carlos Uzcátegui Briceño, al emularla a la inmortal heroína galesa Juana de Arco, “dama de temerario desempeño en la guerra de los 100 años”, ya no solo trasciende por su incuestionable batallar, sino por su atesorada y palpable admiración universal. Y venezolana.
El Nobel de la Paz, honorable laudo universal instaurado por la racional civilidad, viene a completar el culminante reconocimiento de la democracia mundial, a una incomparable mujer que no ha descansado ni un momento en su compromiso histórico de liberar a Venezuela de la cruel dictadura que la oprime y esclaviza.
La también denominada “Dama de Hierro”, venezolana, como cariñosamente, la consiente un importante sector del pueblo, en honor a la insigne estadista inglesa, Margaret Tatcher, y para reconocer su lucha en favor de la democracia y libertad de Venezuela, ya es un fenómeno político que rompe paradigmas.
Tras más de 16 meses en la clandestinidad, y de asumir un nuevo riesgo con su espectacular salida de Venezuela, para viajar a recibir el premio (para muchos analistas y productores de cine, digna de película), María Corina volvió a aparecer públicamente en Oslo, y con su influyente presencia en tierras nórdicas, generar gran expectación en la política internacional, dada la tirantez y acoso militar que mantiene Washington en aguas del caribe, para presionar la salida de Maduro del poder.
Como lo describió BBB Mundo News en una de sus entregas: “Esta semana María Corina mantuvo al mundo en vilo”. Y la gran prensa mundial dio cuenta, de su llegada y paso por la capital de Noruega.
Conforme a las reseñas, María Corina apareció primero en el balcón del Gran Hotel de Oslo, “con las manos en el corazón, luego en los labios, pero no se quedó allí, bajo a la calle, caminó hacia los miles de venezolanos que pese al intenso frío, la aguardaban ansiosos, en medio de un gran alborozo.
“Aquí estoy, no me han callado, no me han vencido”, dijo sin poder contener las lágrimas.
Las agencias internacionales de noticias y las redes sociales difundieron el momento, en que la líder venezolana sale a la calle a saludar a la gente, “y el ambiente estalla en sonoros gritos y estruendosos aplausos”. “Miles de manos y brazos extendidos al aire, tratando de tocarla, como buscando confirmar si lo que veían y tenían al frente, era realidad o simple ficción”. (…)
Los presentes quedaron impresionados cuando María Corina, en un arrebato de emoción, apartó una de las vallas de seguridad, para ir confundirse en un largo y emotivo abrazo, con uno de los presentes. Arriesgado gesto, que dio rienda suelta a la natural imaginación y contagió el momento de heroicas remembranzas.
Un gesto inolvidable que quedó grabado en el alma de los presentes, como un sentimiento nacional de admiración que vuelve animar a los venezolanos a seguir en la dura lucha por la liberación de Venezuela, y nunca abandonar a María Corina en la dura reconstrucción del país.
Como el país lo sabe, María Corina Machado no ha descansado ni un momento en su compromiso histórico de liberar a Venezuela de la dictadura que la oprime, saquea sus recursos y cercena todas sus libertades.
Y que el honroso laudo del Nobel de La Paz, que le fue otorgado, ha sido una oportunidad de oro, para afianzar la universalidad de su perfil de recia e indoblegable defensora de la democracia y libertad.
Pero también, de esa opacada y vital imagen, de la dama que monta en curiara, salta a caballo y relincha con él con toda su fuerza, que veces vuela atada a una moto que huele a gasolina para burlar a las mafias criminales, y descubre, que todo es parte de las patrañas orquestadas por el narcotráfico que invadió a Venezuela.
Con información de BBC-Mundo News-DW- El País de España- Redes Sociales – ezzevil34@gmail.com

