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Ezequiel Querales Viloria: ¿Dictadura, con ordenada pobreza…?

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Una implacable y variopinta dictadura con un reparto ordenado de la pobreza, sería lo que le espera a Venezuela, y a su agobiada población, en caso de que “el imponente despliegue militar aeronaval de Trump”, termine en nada, y todo siga como está.

En términos pragmáticos de la geopolítica, sería algo así, como “una autocracia estable con una pobreza estructurada”, es decir, “el mismo musiú, pero con diferente cachimbo”, situación, que conforme a la apreciación de los sesudos expertos en negociaciones políticas, sería la peor combinación de todas.

No es más ni menos, que lo que el país padece en los actuales momentos, solo que de una manera más descarriada, por las exacerbadas apetencias de algunos de los grupos que ejercen el poder y se reparten el botín en Venezuela, desatendiendo los lineamientos de las “modernas dictaduras” afianzadas  en el mundo. (Verbi gracia, Corea del norte, Rusia, Irán, y los toscos remedos de Cuba y Nicaragua).

Al menos los voceros más autorizados de los países democráticos del mundo, están contestes de que en Venezuela  des gobierna una pandilla de rufianes, que han sido declarados públicamente, narcoterroristas y peligrosos enemigos de esta región del planeta, por Estados Unidos, cuyas autoridades, “han jurado combatir y defender a toda costa”.

El  propio secretario general de la OEA, Albert Ramdin, reconoció que en Venezuela existe un problema de legitimidad y gobernanza tras las elecciones presidenciales de julio de 2024, que le fue arrebatada a la auténtica oposición, liderada por Edmundo González y María Corina  Machado.

El más claro y  contundente de todos los voceros ha sido  sin duda, el ex presidente boliviano Tuto Quiroga, al expresar por los canales de NTN24, que lo del 28 de julio 2025, “no fue fraude, no fue trampa, fue un robo grotesco, en que el impostor, perdió por 37 puntos de diferencia y se robó la presidencia”.

Y fue mucho más frontal el esclarecido ex presidente: al denunciar que “Venezuela ha sido tomada, y sometida por el CHHERIF, con C y doble H,  Cuba, Hezbola, Hamas, Rusia, ELN, Irán y Farc, grupos que han descuartizado a la tierra de Bolívar, y hay que liberarla y reconocer el resultado democrático” (…).

Del mismo modo están advertidos, que la otrora pujante nación petrolera, sufre un generalizado y peligroso descalabro en todos los órdenes,  como consecuencia del  descarado saqueo y corrupción de los dineros públicos, un continuado terrorismo de estado, con crímenes de lesa humanidad, éxodo masivo de venezolanos, y una hiriente incertidumbre.

“Entre sanciones, represión y migración, el país enfrenta estancamiento político y económico con un futuro incierto y riesgos crecientes para los venezolanos” (…). Las bases de la oposición en Venezuela ya han superado varias promesas incumplidas de un cambio de régimen democrático. Con cada oportunidad arrebatada, el régimen se refuerza y aumenta la represión contra opositores, disidentes y posibles traidores al proyecto político chavista”. (Dixit, el periodista venezolano Oscar Schleker, en un destacado reportaje difundido por la agencia de noticias alemana, Deutsche Welle, (DW)).

Como consecuencia de la  inminente intervención en territorio venezolano de un equipo élite de la armada norteamericana para capturar y llevarse detenidos a los principales cabecillas, del llamado Tren de Aragua, etiquetado por el gobierno de Trump, como “peligrosos narco terroristas”, el país ha sido foco de la atención mundial, y los venezolanos atosigados de manera inclemente, por una avalancha de desinformación y medias verdades, por parte la hegemonía comunicacional del régimen y de la andanada de  influencers, que pululan en las redes sociales.

En las últimas semanas, pudimos apreciar que Venezuela ha sido tema de portada en las prestigiosas publicaciones The Economist, Foreign Affairs, The Washington Post, Wall Street Journal, The Atlantic, The Guardian, Foreign Policy y The New York Times.

Todo lo cual evidencia, que somos el nudo gordiano donde se entrelazan los hilos de la fuerza, la diplomacia, la democracia, el derecho internacional, la geopolítica, los intereses económicos y los derechos humanos.

Con el anuncio el pasado jueves de la Operación Lanza del Sur, el jefe del Pentágono Pete Hegseth envió un mensaje directo al cartel; “Esta es una misión muy seria para nosotros, y no se detendrá”, advirtió categórico, el alto funcionario.

Anuncio, que tras las reiteradas amenazas de Trump, de que los días de Maduro están contados y que ataques terrestres dentro del territorio son posibles, prolonga indefinidamente las peligrosas tensiones y la penosa agonía psico-social, en medio de la más absoluta incertidumbre sobre lo que pudiera ocurrir.

Pero sea cual sea el desenlace, como bien lo presagiara meses atrás el padre jesuita Luis Ugalde, “Venezuela necesita un cambio sabio, tolerante, inclusivo para rescatar la democracia y reavivar la economía y las libertades sociales”.

-Y todo será exitoso si sabemos recorrer ese camino con grandeza, humildad y sentido del perdón, puntualizó, en su sabia y acertada apreciación.

Procurando alejarse para siempre, de la engañosa narrativa socialista de “la estable dictadura, con reparto estructurado de pobreza”, que han venido promoviendo algunos profetas del marketing político.

Con información de Deutsche Welle, portal la Ceiba, EFE, CNN24, CNN en español-Redes Sociales.

ezzevil34@gmail.com

 

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