Con su marcha pretenden denunciar las prácticas que desarrollan numerosas empresas energéticas al intentar instalarse en su territorio.
Unas 1.500 personas, según Delegación de Gobierno, han marchado en Madrid para denunciar el abandono del medio rural, “vaciado” de servicios públicos y víctima de numerosas “agresiones” en forma de macroproyectos de energías renovables que amenazan sus recursos naturales y el modo de vida de sus vecinos.
Bajo el lema ‘Salvemos el mundo rural agredido’, representantes de pueblos de toda España han acudido a esta convocatoria que, respaldada por medio centenar de entidades, ha recorrido el Paseo del Prado desde Atocha hasta Cibeles. Lo han hecho al grito de “¡Especuladores fuera de mi tierra!” o “¡Placas no, olivos sí!” y numerosas pancartas con mensajes en contra de proyectos como la megaplanta solar de Lopera (Jaén), la mina de litio de Cañaveral en la comarca de Monfragüe (Cáceres) o la planta de biogás en Machacón (Salamanca).
Uno de los miembros de la coordinadora ‘Salvemos el mundo rural agredido’, Ernesto Romeo, ha explicado a los medios que esta protesta busca denunciar la falta de servicios públicos, que ha provocado un “vaciamiento” de los pueblos para “sacrificarlos” a favor de la especulación de grandes empresas.
Compañías que considera autoras de múltiples “agresiones” que, en forma de proyectos de “macrorrenovables”, están provocando la mayor destrucción medioambiental de la historia de España, como la “plaga” del biogás, las macrogranjas o las minas, que están “arrasando pueblos” sin respetar a la gente que vive en ellos.
La marea de manifestantes ha entonado cánticos en contra de todos estos proyectos –¡Que pongan los molinos en la Puerta del Sol!– de puesta en valor del medio rural – ¡El campo es mucho más que un resort en vacaciones!– y de denuncia anta la falta de recursos: ¡En mi pueblo había un bar, lo tuvieron que cerrar!.
Han acudido a esta manifestación vecinos de todos los rincones de España, como Rafael Alcalá, de Lopera (Jaén), quien ha explicado que la empresa Greenalia ha presentado varios proyectos de planta fotovoltaicas en su zona que pretenden “expropiar a propietarios legítimos su olivar y su medio de vida”. En ese sentido, ha denunciado que esta empresa trata de “amedrentar” a los agricultores y a los propietarios del pueblo, cuya población se dedica en un 90 % al olivar, para conseguir un alquiler mucho más económico cuando este proyecto no creará empleo ni traerá ningún otro beneficio al municipio.
Por su parte, Rosa Calero, de Villarobledo (Albacete), critica los “vertederos ilegales” instalados en el entorno de su localidad y la privatización de su sanidad: No hay médico suficientes, así que nos llevan a las clínicas privadas a hacernos pruebas cuando tenemos un hospital que tiene de todo de todo, ha lamentado.
La reducción de las listas de esperas en sanidad en Teruel o la repertura de la línea férrea Guadix-Baza-Almanzora-Lorca en las provincias de Granada, Almería y Murcia son otras de las muchas reivindicaciones que se han puesto en valor durante la manifestación.
También ha participado en la protesta el portavoz de Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, quien, en declaraciones a los medios, ha recordado que, a lo largo del siglo XX, muchos territorios sufrieron una “despoblación forzada” en favor del desarrollo de otras partes del país.
Ahora, cuando es momento de “pagar esas deudas”, se hace “todo lo contrario” al dejar que lleguen a ellos proyectos de extracción de recursos sin ningún compromiso con los pueblos: Hemos dicho que basta ya, hay que ir a otro modelo de país en el que todo el mundo tengamos oportunidades y no unos, siempre los mismos, sean los que tengan que sacrificarse para el desarrollo de los demás, ha protestado.
La marcha ha contado también con miembros de la plataforma ciudadana Soria Ya, que ha fletado un autobús y que ha lamentado que los sorianos sean los “eternos olvidados” a pesar de que representan más del 70% del territorio de España.
España entera debiera de estar en la calle por esta barbaridad. Se están cargando, no solo la naturaleza y ecosistemas enteros bajo la mentira verde, sino todo el sector primario , la base de nuestra economía. La codicia de unos cuantos indeseables no tiene límites. Políticos y ecologistas que aprueban proyectos medioambientales que no debieran de prosperar pero que aportan cantidades ingentes de de dinero a sus arcas. Destruir España, ese es el objetivo que se han propuesto para salvar el planeta, cuando de lo que se trata es de salvar a unos pocos y convertirlos en multimillonarios. De ahí la insistencia en culpar de todo al cambio climático, la excusa perfecta para que miremos hacia otro lado mientras queman España. Embustes publicitarios continuados; que si productos sostenibles, energía limpia, energía verde, hidrógeno verde, etc. Todo mentira , nada es verde.
Los jóvenes de Marruecos se han echado a la calle contra el Mundial de Fútbol que organizará su país junto a España y Portugal en 2030. Adoran el balompié y su equipo nacional está mejor que nunca, pero el movimiento espontáneo GenZ212, que así se llama, no quiere que se inviertan 400 millones en remodelar el estadio de Tánger con un paro juvenil rampante. Las manifestaciones se han convocado por TikTok y el Régimen ha respondido con una represión policial sin contemplaciones. Hay decenas de detenidos.
Los jóvenes de Nepal se revolvieron hace un mes contra su Gobierno por querer suprimir las redes sociales. Los Nepo Kids usaron VPN para sortear el bloqueo en internet, asaltaron y quemaron la residencia del primer ministro y desnudaron al titular de Economía antes de lanzarlo al río. “Como no quieren prohibir la corrupción intentan prohibir los espacios digitales”, declaró un manifestante a Bloomberg.
Los jóvenes de Estados Unidos han dejado de intentar comprar vivienda. Sólo el 7% de quienes aspiran a ser propietarios mantienen una búsqueda activa de un techo. Han perdido la esperanza. El primer impacto de la IA se cierne sobre los empleos juniors. La Casa Blanca ha convocado a sus generales para declarar la guerra al enemigo interno, es decir, a los movimientos bajo los que se aglutinan muchos chavales descontentos.
Los jóvenes españoles son los que más tarde se independizan de Europa. Su precariedad provoca que la renta per cápita crezca más en los territorios que acumulan gente anciana, ya que las pensiones son superiores a sus salarios. No protestan, pero votan a la ultraderecha.
Los jóvenes chinos están recurriendo masivamente a la contratación de santeros. Nunca había existido una generación más preparada en ese país. Cada año se gradúan 12 millones de universitarios, la mayoría en carreras de alta cualificación. La calidad de sus facultades ha crecido tanto que se han reducido al mínimo los estudiantes que migran al exterior. Sin embargo, no encuentran trabajo. Según cuenta Lucas de la Cal, el paro juvenil ha alcanzado un máximo del 21% y los desempleados buscan la ayuda de oráculos que les aclare el futuro. El Gobierno ha empezado a atajar el problema… Limpiando las calles de adivinos.
Cada país tiene su problema, pero en todos la respuesta se está traduciendo en forma de descrédito institucional y ascenso del populismo. Tampoco hay que consultar al Tarot para intuir que el tsunami laboral de la IA no va a calmar las cosas. Al menos al principio.
No tan global. En España los jóvenes de izquierda protestan… Para conservar los privilegios de funcionarios y jubilados.
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