Julio José Marín, secretario de jubilados de la CTV Lara y pensionado de la UCLA, señaló que la bonificación que reciben los pensionados es menos de un dólar mensual, lo que califica como un exterminio del movimiento sindical.
La crisis social en Venezuela ha alcanzado un punto de «exterminio» para los adultos mayores, según denunció este miércoles 1 de octubre Julio José Marín, subsecretario de la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) en el estado Lara y representante de jubilados y pensionados. Marín, en una rueda de prensa junto a otros afectados, lamentó que la situación de este grupo sea la «más crítica» que vive el estado Lara.
El dirigente sindical fue tajante al señalar la principal causa de la emergencia: «Estamos con un salario o una bonificación de menos de 7 dólares, o menos de un dólar mensual para los pensionados». Calificó como «ilógico» que un país petrolero y con «inmensas potencias naturales» condene a quienes dedicaron más de 30 años de servicio a esta realidad.
Inmovilización y muerte por indigencia
Marín destacó que la precariedad económica ha tenido un efecto devastador en la capacidad de movilización del sector. «La mayoría de la excusa es que no hay cómo movilizarse,» sentenció, agregando que, de hecho, el país está «inmovilizado a nivel de los trabajadores«. La incapacidad para costear el transporte o la alimentación ha provocado consecuencias fatales.
«Hay trabajadores o jubilados que se han muerto sin cobrar la pensión, sin cobrar la jubilación,» afirmó con vehemencia.
El movimiento sindical en modo sobrevivencia
El subsecretario de la CTV-Lara criticó que los líderes nacionales se centren en temas como el petróleo, ignorando un problema que está «atomizando» a la población. Además, denunció que la acción sindical está paralizada: los contratos colectivos «han desaparecido por completo» y los sindicatos se encuentran en una actitud de «sobrevivencia» sin aportes y con los trabajadores ocupados en buscar el sustento diario.
Ante este panorama, Marín anunció la creación de una red de organización cuyo propósito es «asesorar» a los jubilados de diferentes sindicatos y «poder poner al jubilado en el sitio que está«. El objetivo final, según el vocero, es enviar un mensaje directo y urgente al Gobierno: «El jubilado se está muriendo de hambre en este momento tiene que ver por sus jubilados, por su gente, por su trabajador».
El Impulso

