pancarta sol scaled

Pedro Mosqueda: La cantante, La ciencia y el pelotero

Compartir

 

Domingo Kultural.

Como suele decirse, “en sana y mansa compañía conmigo mismo”, viajo desde Maracay a Caracas todas las semanas, y desde hace años. El mismo recorrido: teatros, cines, museos, galerías, conciertos, festivales, presentación de libros y una que otra cafetería o botiquín para tertulianos. Más nada. Muchas son invitaciones de cortesía, para otras tengo mi caleta. Trato de asistir hasta a los bautizos de muñecas.

Siempre busco con quien hablar de estos temas. En lo posible, de modo sereno y reposado. Algo más: tengo mala memoria y soy un micro relatero perezoso.

Una señora se queda viéndome, va con su hijo, me sonríe:”Me gustan tus notas, siento como si estuviera allí”, dice la educada señora.

-¿Ud. Cree?- le digo.

-No deje de regalarnos esas experiencias. ¡Gracias!

Eso hago: hoy bien temprano me levanté a borronear pensando en esa señora y en todas mis amistades.

Pido disculpas porque el de hoy es más largo que de costumbre (Lean que algo queda), créanme que vale la pena.

Voy a hablar de gente querida, protagonistas, triunfadores. Se dice fácil…

En los tres casos hay el mismo componente, un mimbre integrador: esfuerzo, resiliencia, foco, disciplina, talento, honestidad profesional y caer-levantarse.

Es una rutina, ya les dije.  De manera que estuve en tres espacios diferentes, y los recorrí en menos de 24 horas. Presten atención:

¡Azúúúúcar!

A Celia Cruz la agarró el golpe de Estado contra el presidente Rómulo Gallegos en Caracas. Fué a finales de 1948 y estaba empezando su larga y exitosa carrera, construida con talento, organización y disciplina. Venía de México, formaba parte del elenco de “Las mulatas de fuego.” Ella nació en Cuba, ya sabemos.

En esos días (1948) todo el mundo hablaba con fascinación de su presentación en el Hotel Majestic. Un éxito. Las emisoras hicieron cola para entrevistarla. En plena entrevista en el programa Bingo de Radio Caracas Radio, escuchó que habían suspendido las garantías y declarado toque de queda. Contaría, mucho tiempo después, que sobrellevó aquello en casa de unos amigos, matando el tiempo a punta de canciones. Después vendrían todos sus éxitos.

De eso fue el conversatorio de este miércoles en Disco Club, un espacio que lleva tres años conducido por el periodista Humberto Sánchez Amaya junto a un panel de invitados especialistas de cada semana.

Celia trabajó con Tito Puente, la Sonora Matancera de Cuba, y tuvo una unión artística estable y fructífera con el gran Johny Pacheco, quien la admiró siempre. Su electrizante ‘Quimbara’, la Fania All Stars y todo lo que ustedes saben, la catapultaron como la Reina de la Salsa.

El conversatorio del miércoles duro tres horas (¡molleja de ocioso!) hablando de los éxitos y la personalidad encantadora de la diva que estuvo eternamente enamorada de Venezuela y nosotros de ella. Muchos homenajes en vida y póstumos, e incluso tiene una Estrella en el Paseo de la Fama Amador Bendayán. El coordinador de la actividad Humberto Sánchez Amaya dejó claro que esto es una antesala al tributo que le rindió este fin de semana Trina Medina a nuestra ¡Azúúúcarrrr! preferida.

La ciencia

Recibo una invitación de Carlos Rojas Malpica, “La Academia Nacional de la Ciencia se complace en invitarle al simposio: la música como estrategia terapéutica”.

-Yo participo desde Houston por la plataforma, me alegra que nos acompañes- me dice el académico.

-El alegre soy yo doctorisimo, le contesto.

La coordinación del evento estuvo a cargo de la Comisión de Cultura y Humanidades de la Academia de la Ciencia.

La primera ponencia la hizo el doctor Carlos Rojas Malpica (miembro de número de la Academia) Filosofía de la música. Algunas palabras. Un verdadero banquete de conocimientos; tengo material que pongo a la orden.

La doctora Mirian Marcano Torres habló de la Interacción Música-Cerebro. Su efecto en salud y enfermedad. El moderador del evento fue el doctor Luzardo Canache. La participación fue fluida; con una importante intervención del doctor Ramón Poleo.

Yo, un lego en la materia, manifiesto mi alegría porque escuché con atención las exposiciones. Aprendí y comprendí.

Puedo resumir que hay una interacción entre la música y el cerebro y sus efectos en la salud y la enfermedad. Podemos decir que ciencia, arte, historias, poesía, filosofía, todo conjuga con la música. Desde las cavernas, el hombre lo sabe. Por allí están los jeroglíficos con sus imágenes de hombres con flautas y danzando. Me quedaré con la frase de Amado Nervo: “El ave canta, aunque la rama cruja”.

Confieso que levité viendo tanta gente sabia, acicalada, culta, inspirada, bien presentados en sus ponencias, preguntas y respuestas, profesionales que dejaron a un lado el bisturí y el estetoscopio para enseñarnos lo que saben y disfrutan.

En YouTube tienen el evento completo con lujo de detalles.

¡Gracias doctorisimos!

El muchacho de la Pedrera

Mari Montes, -para decirlo del modo más corto- hizo una proeza, culminó una aventura que “No sabía hasta donde iba a llegar”. Seguir a Miguel Cabrera durante muchos años para cotejar números y descubrir a los jugadores que el Grande Liga iba dejando atrás, una lista de sluggers, que no larga, y eso es digno de contarlo. Ella dice en su libro “Miguel Cabrera. En la historia”, bautizado el jueves en la Librería El Buscón, que a medida que levantaba información, era como si pelara las capas de una cebolla. Su inquietud aumentaba.

“Después que Cabrera dejó a Babe Ruth, Mel Ott y Omar Vizquel en la lista de bateadores con 3 mil hits, siguieron otros jugadores cuya vida ignoraba: Frankie Frish y Zack Wheat., dijo Mari.

Entonces la periodista se empleó a fondo, “quiero saber más”, opciones muchas: su dilatada trayectoria en el mundo del deporte, la hemeroteca de Google, grandes biografías en los archivos de Cooperstown, Sociedad Americana del Béisbol (SABR), Baseball Referenc, Major League Baseball (MBL).Un trabajo arduo.

Aquí tengo el libro, anoche lo leí rápido, luego le entraré con calma. Mari nos explica en detalle cómo el muchacho de la Pedrera le pasó por encima a los números de 38 leyendas, también hace semblanza muy amena de ellos (las leyendas), libra por libra. Mucha información que antes no tenía la autora del libro. Por eso indagó cómo era el béisbol hace un siglo o más. Quiénes eran esos peloteros que tuvieron ese swing maravilloso.

Mientras tanto medio mundo seguía las incidencias del bateo de Miguel Cabrera. ¿A quién destrona hoy? Mari Montes sentía miedo, quería tanto como el protagonista y su familia que todo saliera bien. “Que nada malo ocurra Diosito”. No le perdía la pista, los entrenamientos los seguía por Instagram. La primera fanática, pues.

Nada fué fácil, hubo huelgas de los dueños de equipo y de los peloteros; lesiones, llegó la Pandemia. Y pa’lante.

Todo eso alteraba el curso de los acontecimientos “Lo incluí en mis oraciones” comenta la periodista.

Hasta que empezaron a llegar los momentos emocionantes: por ejemplo, estar en el Rogers Centre de Toronto el 22/8/2021 y escuchar aquella ovación cuando se la sacó al pítcher  Steven Matz para llegar al jonrón 500; o también en el Comerica Park en Detroit el 23 de abril del 2022 cuando Miguel conectó el hits 3 mil o más adelante cuando se despidió de Detroit y fué ovacionado por 50 mil personas con un fondo del Alma Llanera en la voz de Simón Díaz, tal como lo había pedido.

Llegó un momento que la autora entra en nostalgia y se dice: “Ya no habrá más batazos de Miguel Cabrera”, y como en una película se echó a llorar, por su mente pasó cuando lo vió por primera vez en el Estadium Universitario, recién había firmado como prospecto de los Marlins de Florida. Una primera entrevista, con apenas 20 años y un anillo de Serie Mundial. Ese muchacho le dijo:” quiero unir a los venezolanos”. Ese día tomó la decisión de seguir su carrera durante 21 temporadas.

Volvamos: cada vez que colocaban en la pizarra de un stadium la foto con la información “Cabrera acaba de romper el récord de fulano”, inmediatamente él se colocaba las manos en la cabeza. Algunas caras conocidas aparecieron en pizarra: Babe Ruth, Frankie Frish, Al Simmons, Roger Hornsby, Willie Keller, Jake Berkley, Barry Bonds, Frank Robinson, Sam Crawford, Eddie Murray, Frank Robinson, Jimmy Fox, Ted Williams, Sam Rice, Ty Cobb, Tris Speaker, Roberto Clemente, Al Kaline., Ricky Anderson, Craig Biggio, Wadde Boggs, Rafael Palmeiro, Lou Brack, Rod Carew, Ichiro Suzuki, Dave Winfield, Al-Rod, Mell Ott, Tony Gwin, Robin Yount, Gary Sheffield, Hank Aaron…a todos les hizo un perfil Mari Montes.

Hay que decirlo, son o fueron figuras. Humanos con todas las vicisitudes de la vida. Algunos con un triste final, otros de familiares pobres y hasta esclavos; uno que otro arrestado por conducir ebrio, otros por consumo de drogas o maltratadores. Apostadores, infieles o dopados, otros pagaron servicio militar en la guerra. Algunos terminaron mal, muy mal. Otros corrigieron a tiempo. Cabrera fue uno de ellos. Un gran mérito.

Hubo héroes como Hank Aaron, siempre enfrentado al racismo; o como Roberto Clemente siempre en ayuda humanitaria. De hecho fallece llevando una carga aérea con ropa y medicina para las víctimas del terremoto de Nicaragua.

Fueron 511 jonrones, 3174 hits, 627 dobles y 306 de promedio vitalicio.

Nacidos fuera de EE.UU, sólo 6 peloteros están en el Club de los 500 jonrones. Más claro: en 150 años de béisbol sólo hay 28 jugadores con 500 jonrones y 33 con más de 3000 hits. Es el primer venezolano y 7mo Latino en despachar más de 500 jonrones en Grandes Ligas. Agarren ese trompo en la uña…

El pitcheo del 23/4/22 en el tercer inning, fue un pitcheo adentro a 95 millas por horas (mph), bateaba contra los Rokies de Colorado. Le hizo swing y la bola 3000 cayó en la banda contraria (una marca de fábrica). El juego se detuvo unos momentos, los compañeros y el manager improvisaron un mitin de felicitaciones en medio de la algarabía. La familia de Cabrera también se incorporó. Esa pelota ya debe estar en el Museo de Cooperstown esperando la llegada de “Cabrerita” al Salón de la Fama.

La despedida

El domingo 1/10/2023 todo Detroit cargaba el número 24, se despedía Miggi después de darles tantas alegrías. 21 años en la gran carpa. Una Triple Corona.

La rodilla no me da para más” le dijo a un entrevistador. En esos días no hallaba dónde colocar tantos regalos y abrazos que le daban los equipos contrarios en cada lugar donde jugaban. Regalos para el recuerdo. En el stadium de Detroit presentaron un vídeo tipo documental narrado por el ganador del Oscar J.K. Simmons un fiel admirador. Un show con drones y fuegos artificiales dejó una clara frase: “Gracias Miggi”. En su barrio de Maracay también seguían el acontecimiento a traves de una pantalla gigante. Una gran fiesta.

Y nosotros por acá décimos, nuestros cariños y respetos al muchacho de la Pedrera.

Nos vemos por ahí.

 

Traducción »