El Caipa recibe a 104 niños con esta condición en nivel 1, 2 y 3. Atiende también a alumnos que provienen de Upata, El Pao y del municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro.
El Centro de Atención Integral para Personas con Autismo (Caipa) Ángel Riviere, ubicado en la UD-145, San Félix, tiene condiciones de infraestructura que impiden que la mayoría de su matrícula asista a la institución, según la denuncia realizada por los representantes.
Este plantel recibe a niños de Ciudad Guayana, pero también a los que provienen de Upata, El Pao y del municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro.
La representante Marlenis Salazar denunció que esta escuela no presenta las condiciones necesarias para que los niños asistan a ver sus clases normales.
Desde la entrada, todas las áreas adyacentes se filtran por el techo, las paredes tienen moho, los salones se mojan diariamente con estas lluvias, los maestros en las mañanas tienen que estar sacando agua para poder atender a uno o dos niños, declaró Salazar.
Asimismo resaltó que los niños con esas condiciones no pueden ver clases porque se enferman.
Llamamos a las autoridades competentes para que se aboquen a dicha escuela para que echen una manito amiga que se necesita, para que estos niños con dicha condición (…) puedan asistir a sus clases normales, instó.
A través de una denuncia anónima se conoció que el baño de niñas desde el 2014 está fuera de servicio, y ya es preocupante porque hay niños que con esa condición no controlan sus esfínteres.
También la representante, que prefirió mantener su nombre en reserva, agregó que esa institución está que se cae encima, la mayoría de los representantes no vamos a llevar a los niños por las condiciones en que se encuentra.
Por su parte, el representante Cristian Hernández agregó que el plantel presenta fallas a nivel eléctrico y en todos los niveles, por lo cual no cuentan con un área capacitada que otorgue la atención especializada que requieren.
Lamentablemente también tenemos carencias en lo que es el equipamiento para las terapias de los niños, los equipos deportivos para ellos tampoco están disponibles, aseveró.
Hernández hizo un llamado a organizaciones gubernamentales o de beneficencia que puedan brindarles el apoyo, para hacer el mantenimiento adecuado a la institución, para poder darle una educación y tener una infraestructura más adecuada para nuestros niños, que son niños con una condición especial, con la cual les generan más problemas la condición en la que se encuentra nuestra institución.
Mariett Hamilton García – Correo del Caroní
