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La última etapa de la Vuelta Ciclística a España fue suspendida por el saboteo de los propalestinos

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La organización anula la última etapa después de que las concentraciones, que han terminado con dos detenidos y 22 policías heridos, bloquearan al pelotón en Madrid. Israel reprocha a Sánchez que animara a los manifestantes y la vergüenza de la cancelación de la carrera.

El director de la Vuelta a España: Las imágenes hablan por sí solas, es lamentable todo lo que ocurrió.

Quiero lamentar y condenar lo ocurrido durante la última etapa. Pocos comentarios son necesarios. Las imágenes hablan por sí solas. Es lamentable todo lo que ocurrió. No podemos sacar nada bueno, ha asegurado Guillén, mandamás de la Vuelta desde 2009, cuando asumió el cargo tras siete años en Unipublic, la empresa que organiza la prueba desde 1979. Un año antes de asumir el mandato, no obstante, la promotora del Tour de Francia, ASO (Amaury Sport Organisation), compró el 49% de la matriz española. Seis después, en 2014, la compañía francesa adquirió el 51% restante y la Vuelta pasó entonces a ser propiedad completa de ASO, gestora, además, de carreras como la París-Roubaix, la Lieja-Bastoña-Lieja, la Volta a Catalunya o el Rally Dakar.

Nosotros somos una carrera ciclista. Lo que queremos reivindicar es eso, ha añadido Guillén; somos deporte y eso es lo que queremos ser. Nos parece muy bien que todo el mundo aproveche la Vuelta para reivindicar lo que quiera, pero igual que nosotros solicitamos respeto a las manifestaciones, pedimos respeto para la carrera y para nuestros deportistas.

La posición de la Vuelta en todo esto es clara. Nosotros nos guiamos por la normativa de la Unión Ciclista Internacional (UCI). Aquí las normas de participación las pone la UCI. Es a ella a quien le corresponde establecer el derecho de sanción o de exclusión durante las carreras. En todo momento nos hemos movido en esa legalidad. Nos hemos quedado ahí y no hemos querido entrar en ningún debate más, ha continuado el director de la ronda española.

Respecto a la posición de la UCI y de su presidente, David Lappartient, Guillén ha sido claro: Hablamos con ellos para hacerles ver cuál eran los acontecimientos que estábamos viviendo aquí y para que tomaran posición. Y sí, la UCI tomó posición: hizo un comunicado para mantener al equipo Israel Premier-Tech en carrera. Nosotros nos hemos guiado en todo momento por lo que ellos nos han dicho. Cualquier movimiento sin su consentimiento, además, hubiera derivado en una serie de consecuencias legales muy negativas, algo que hubiera afectado a España en el marco del deporte internacional.

Antes de concluir su intervención, de media hora y, a la vista de lo acontecido, insuficiente para responder todas las preguntas de la sala, Guillén ha querido subrayar que en ningún momento se plantearon la posibilidad de cancelar la última etapa en Madrid, una jornada destinada al tradicional paseo de los ciclistas por la capital, pero con la clasificación general ya decidida en favor de Jonas Vingegaard. Tuvimos reuniones con la delegación del Gobierno y consideramos que los cordones de seguridad que se habían decretado eran suficientes, ha declarado el director de la carrera; por ese motivo no se consideró la suspensión de la etapa.

Por último, Guillén se ha acordado de aquellos que, dice, han promovido lo acontecido este domingo en las calles de Madrid. Desde luego, cuando llamas a boicotear y se boicotea, eso causa un daño a todos los que hacemos esta carrera. Esa es la parte que más daño nos ha hecho, ha sentenciado antes de despejar dudas sobre el inicio del próximo Tour de Francia, prueba que, también bajo el paraguas de ASO, arrancará en Barcelona el próximo verano. A partir de esta Vuelta, las entidades internacionales van a tener que tomar decisiones [sobre la participación de Israel en competiciones deportivas], pero estoy seguro de que Barcelona va a tener su salida y va a tener un gran Tour de Francia. Ojalá cuando llegue ese momento todo esté solucionado y el conflicto en Gaza haya concluido.

Tras cancelarse la etapa y la tradicional ceremonia de podio de este domingo, todos los ciclistas fueron trasladados en los coches de los equipos a sus respectivos hoteles en Madrid. Fue allí, en el aparcamiento del hotel Marriott, y ya con noche cerrada, cuando el Visma-Lease a Bike, equipo del ganador de la Vuelta, Jonas Vingegaard, promovió una improvisada fiesta final para muchos de los ciclistas que, por sus méritos deportivos, hubieran tenido que subir al escenario en la céntrica plaza de Cibeles.

El País de España

 

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