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Asamblea de Ciudadanos de Caroní exige agilizar fiscalización y revisión de la estructura de Fospuca

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A dos meses de la reunión organizada por la Gobernación del estado Bolívar entre representantes de la recolectora de desechos y el sector comercial, continúa sin haber acciones concretas sobre el exorbitante precio del servicio.

En rueda de prensa, la Asamblea de Ciudadanos del municipio Caroní exigió a las recién electas autoridades regionales y municipales agilizar el proceso de fiscalización, verificación de contrato y revisión de la estructura de costos que soporta las altas tarifas que cobra la recolectora de desechos Fospuca en la localidad.

El líder de la organización Simón Yegres confirmó que a pesar de llevar tres años de lucha en contra de la gestión de la compañía, no fueron tomados en cuenta para las reuniones organizadas por la gobernadora Yulisbeth García; a su vez, también señaló que pasados varios meses del anuncio de una revisión a la metodología de trabajo de la empresa, no ha habido ninguna novedad para los empresarios locales que aseguran estar siendo asfixiados por el precio del servicio.

Cuando ha habido este cambio de alcalde, concejales y gobernador, nosotros queremos ratificar la razón de nuestra lucha, por lo tanto, hoy exigimos al alcalde recién electo y concejales que ellos hereden las responsabilidades de la gestión anterior. No porque cambiaron las autoridades, hay borrón y cuenta nueva. Si tienen deudas, arrastran la deuda y si tienen haberes, disfrutas de ellos. La administración de Tito (Tito Oviedo) se fue endeudada y esa deuda la tienen que corregir, puntualizó.

Las declaraciones surgen dos meses después de que la mandataria regional se reuniera con representantes de distintas cámaras, gremios y agrupaciones empresariales; de estas conversaciones surgió el compromiso de revisar y mejorar el esquema de recolección de desechos, así como instalar mesas de trabajo para hallar soluciones a la problemática: hasta la fecha no ha habido ningún avance que se haya hecho público en cuanto a esta tarea.

Ofrecieron que iban a trabajar y responder, entonces le exigimos que desbloqueen el portal para la declaración de los ingresos brutos de los comerciantes e industriales, porque es inconstitucional. Lo segundo, debe reformar la ordenanza de aseo urbano y no se trata de que nosotros le digamos, pero basta con que la pongan en sintonía con la Ley Orgánica de Armonización Tributaria, manifestó Yegres.

Recriminan falta de compromiso tras ser electos

Se hicieron promesas y se buscaron votos, conviene decir algunas cosas y ofrecer. Lamentablemente, hasta con cierta irresponsabilidad. Ya tienen los votos, ya están allí. Es otro el escenario y no se sienten comprometidos. Por ejemplo, revisar el contrato. Ese contrato, el que está notariado, ese contrato lo mostramos públicamente y es írrito. Dice que se anexan diez anexos y cada anexo es sumamente importante: mantenimiento, recolección, campaña de información… El horror de los horrores es que le faltan páginas. Entonces, un contrato que le faltan páginas, que dice que tiene unos anexos y no los tiene, debería revisarse, puntualizó la vocería de la actividad.

Sobre las conversaciones anteriormente reseñadas, la directiva de la asamblea aclaró que no fueron convocados a ninguna reunión y sugirió que se debe a que no hay intenciones reales de resolver la problemática.

Para febrero de 2025, Yegres aseguró que la compañía ha interpuesto más de 100 demandas de embargo por impagos en Caroní, logrando ejecutar siete contra las empresas Triple Fashion, Desarrollo 266, Corporación El Tigre, Repuestos Star Motors, Toyogil, Cauchera 25 de Marzo y Automóviles Regio.

El aseo urbano es un servicio público: no es para negocio

Sobre las facturas de más de mil dólares por comercio, Yegres señaló que el aseo urbano es un servicio público en el que no entran las leyes de comercio, ganancia y mercado: es utilidad pública y no debe aspirar a un aspecto mercantil.

En contexto, comerciantes han recibido facturas de hasta 1.200 dólares, puesto que la compañía cobra el servicio basándose en los metros cuadrados que tiene el comercio, sin tomar en cuenta la productividad ni la generación de desechos.

Fospuca llegó a Caroní en el año 2022 y a casi tres años de su instalación, sigue siendo punta de lanza en los reclamos comunitarios. De hecho, para las elecciones municipales, todos los candidatos tocaron el tema de la compañía y qué hacer con su servicio, prometiendo encontrar puntos medios que favorezcan a la población.

Francesca Díaz – Correo del Caroní

 

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