Esta edición 1.044 se dedica al balance de un año escolar profundamente impactado por lo sucedido en 28-j-2024, cuando se desconoció el resultado probado de las elecciones y se agudizó la desafección masiva del trabajo en educación, promoviendo el deterioro de la calidad de vida de las mayorías. Una tragedia laboral que afecta todos los órdenes del funcionamiento del sistema educativo escolar venezolano que ha contribuido decisivamente al colapso generalizado de la educación nacional. Desvanecimiento del sistema educativo escolar que en términos cuantitativos se explica rotundamente cuando se compara lo que dijo el ministro Navarro en su primer ejercicio ministerial con lo que afirma el actual tren directivo del MPPE en su segundo ejercicio. Es que el primero informó alarmado que había apenas 6.233.127 inscritos desde preescolar a la educación media. Léase bien, se dio ese número con acento de escándalo por el abandono en que se encontraba la educación nacional al terminar el año escolar 1998-1999. Luego se validó la cifra en la memoria y cuenta del ME publicada en enero del año 2000 y en el discurso a la nación del Presidente, emitido en ruidosa cadena nacional por esas fechas cercanas al día del maestro. Hoy la más alta representación del MPPE a viva voz frente a lo más granado de la académica pedagógica oficial afirma lo siguiente, sin que nadie pestañee:
“Desde la sede del ministerio de Educación, en Caracas, y en videoconferencia con representantes de instituciones universitarias, centros e institutos de investigación, intelectuales e historiadores, dijo que en cuanto al primer objetivo, lograr la inserción de todos los niños, niñas y adolescentes al sistema educativo venezolano, se logró la inclusión de 365.000 estudiantes en el sistema educativo, por lo que la matrícula pasó de 5.570.942 alumnos a 5.936.005.
Pues números en mano el ministro está diciendo que después de tantos años en el poder el subsistema básico tiene 297.122 inscritos menos en la educación fundamental. Que asociada a la información que producen los gremios, los partidos democráticos y la academia pedagógica libre y que se ha registrado y analizado en la base de datos que se alimenta con el contenido referencial de estos boletines quincenales, confirma con escaso espacio para la duda que en Venezuela la educación colapsó y se hace impostergablemente necesaria una transición pedagógica, que en democracia real, nos aproxime a los ideales educativos plasmados en la Constitución y las leyes.
Lo cierto es que el MPPE quiere dar la sensación de que todo está normal en el país y que se ha pasado la página de las desavenencias con las mayorías marginadas del bienestar social y el ejercicio político en libertad democrática:
En tal sentido, acentuó en la necesidad de generar condiciones dignas para las y los docentes: vivienda, salud, alimentación, y pidió reflexionar al respecto dentro del congreso pedagógico. Pero -destacó- “que no se quede en discusiones sindicaleras, vamos a discutir con números, con viabilidad, para que las cosas vayan cada año mejorando, para que los chamos al graduarse quieran ser maestros”. MPPE 11 de Julio de 2025
Pues adelante y esperemos que la buena intención pedagógica tan bien empacada y publicitada, no sea sal en el agua como ha ocurrido ya tantas veces. Luis Bravo Jáuregui
Revista Memoria Educativa Nº 1044

