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Julio Cesar Hernández: El inquietante ejercicio de la ciudadanía

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Tarea permanente

▪️Pareciera que el ritornello de la historia política, se repitiera una y otra vez. Preservar y mantener ideales políticos,  ha sido y es una tarea, que exige la inveterada conducta de promover principios, valores e ideales que posiblemente encuentren en la Democracia, como sistema político, el mejor campo, para su difusión, aunque en la actualidad sea inquietante. Como el 5 de julio de 1811, hoy en día, se sigue invocando la restauración de la justicia, la libertad, el respeto al régimen constitucional y a los demás preceptos del derecho.

Cómo se interpretan y aplican

▪️Por su puesto que, dependiendo del régimen político imperante, cada uno de esos ideales, tendrá su propia interpretación y aplicación, aun cuando se critique su distorsión, como ocurre en nuestro caso, en dónde el poder se dice democrático. En esto último, cuenta la línea de conducta de las instituciones con sus ciudadanos, pero también, la manera en que estos pueden visibilizar su funcionamiento, sobre todo, cuando las mismas no satisfacen sus expectativas o manifiestan actitudes contrarias hacia los ideales ya mencionados, a pesar de que defiendan lo contrario.

Interrogantes

▪️ ¿Qué hemos hecho o que han hecho con nuestra libertad? son interrogantes complejas, al conmemorarse los 214 años de nuestra Independencia, las respuestas tocaría diversos aspectos que la cuestionan, tales como soberanía, apego y valoración a importantes principios democráticos, defensa por parte de los gobernantes y de los gobernados a ese legado político y militar, que nos dejaron los próceres de nuestra Independencia. Tal vez, nos quedamos cortos, en cuanto a esas y otras variables que deben ser analizadas, hoy en día, ante la realidad que confrontamos.

▪️Deliberar sobre estas u otras preguntas similares, creo es un deber ciudadano, aunque en la práctica, ello ocurra muy poco o se haga bajo términos de insultos y descalificaciones, lo cual denota, el inconsciente o consciente deseo de no alcanzar los acuerdos necesarios, para avanzar satisfactoriamente en la búsqueda de la plena vigencia de libertad, de la justicia y de la ley y el derecho. Las razones secundarias, que lo impiden o tratan de justificarse, deben desaparecer.

Las razones

▪️ ¿Cuáles serían esas razones? Ocupaciones económicas o laborales, los distanciamientos y rencores entre varios sectores políticos del país, y por supuesto el fundado temor de opinar sobre asuntos de Estado frente a un gobierno represivo que, no duda en crear episodios delictuales, para apartar del escenario público a quien sea y sin mayores explicaciones; sin embargo, sin estridencias o deseos de figuración, se podrían llevar adelante conversaciones ciudadanas.

¿El para qué?

▪️Ejercer la ciudadanía es una buena manera de enfrentar la actual crisis política, social y económica del país, a través de ella se puede educar y dar a conocer aún más, los alcances de estas anómalas situaciones, que muchas veces, el común de la gente, conoce superficialmente, justamente por consumir la mayor parte de su tiempo en ocupaciones económicas o laborales, sin que reciban una información más detallada, sobre lo que pasa.

▪️Al exaltar el valor de la ciudadanía, Pericles, líder de la Democracia ateniense en un discurso llamado de la “oración fúnebre” dedicado a los soldados caídos en la guerra contra Esparta, dejó sobre la idea de ciudadanía, las siguientes palabras: la ciudadanía es un supremo valor que debe demostrar interés por el destino de su país, es el más alto esfuerzo al que un hombre puede dedicarse. La ciudadanía fue entonces la mayor gloria de los atenienses.

▪️Entendemos entonces, que la democracia no es solo votar, cuando esta funciona, o reclamar por medios pacíficos y razonables, su restauración, cuando no la hay. En este último caso, que mejor que la organización y articulación ciudadana en la difusión y profundización de los ideales políticos que le dan soporte a este sistema, para lo cual y parafraseando a Aristóteles, pudiésemos decir que, el mejor criterio para afianzar o considerar a una auténtica ciudadanía, es tener la capacidad para intervenir en los asuntos públicos y así exigir Democracia.

Ser venezolano

▪️Nos planteamos ante las anteriores consideraciones, otra interrogante y es la de ¿qué significa ser ciudadano venezolano?la respuesta pudiese estar, en decir, nací en el territorio, soy venezolano por jus sanguinis o simplemente por ejercer derechos políticos o cuestionar al sistema electoral y político, pero son suficientes? O serán necesarias, otras manifestaciones de ciudadanía, como precisamente intervenir de una manera más activa en los asuntos públicos, que por lo demás, cuando se hace, crea un mayor arraigo con la comunidad y con un territorio.

Tener en cuenta

▪️Por supuesto que en esa participación, los ciudadanos deben estar provistos legalmente de medios políticos seguros, que les permitan, llegado el caso, de confrontar con los responsables de una gestión pública, sobre los resultados de la misma, en particular sobre rendición de cuentas, para que deje de ser un simple enunciado constitucional, lo que podría evitar en buena medida la comisión de latrocinios de la cosa pública, por personas, que no tienen la más mínima idea de lo que significa, manejar entre otras cosas, los dineros públicos…

X: @hernandez_julio – Instagram: @juliocesarhernandez_oficial – Facebook: Juliocesarhernandez – Threads: @juliocesarhernandez_oficial

 

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