Voy a beberme hoy
todo el semen del mundo como un miedo.
Venga la flor letal, el triste polen,
la venenosa pulpa de la tarde,
toda la entraña dulce con su pus madurada.
Quiero todos los besos, las manzanas,
en un río de bocas sumergirme los pulsos,
crepitar en el viento de la sangre y el tacto.
Nadar sobre un vahído de trébol y saliva
con millares de jugos hiriéndome las uñas,
con virus como espadas volándome el silencio.
A mí todos los lobos, las vísceras, las grietas,
toda la furia, el lodo,
los vampiros que crecen
una lengua de uvas al olvido.
Y en mí todas las llagas, pústulas, serpientes,
mordeduras del sol y las cenizas,
porque quiero asfixiarme con la espuma más negra,
renacer con un trino más doliente que acero.
Dadme todas las ciénagas, palomas,
los sombríos más blandos que despuntan al alba,
dadme el sexo más gris de las estrellas,
la carne más amarga para esta elegía
que se abraza a la luz como a un patíbulo.
(De Paranoia en otoño, 1983)
Juana Castro (Villanueva de Córdoba, 1945) es una poeta española. Ha obtenido, entre otros, los premios Juan Alcaide 1983 por Paranoia en otoño, Juan Ramón Jiménez 1989 por Arte de cetrería, Bahía 1991 por Regreso a Géminis (posteriormente Fisterra), Carmen Conde 1994 por No temerás, San Juan de la Cruz 2000 por El extranjero, Jaén 2005 por Los cuerpos oscuros, el Premio Nacional de la Crítica 2010 por Heredad seguido de Cartas de enero, Fundación José Manuel Lara, Sevilla 2010, el Premio Nacional Imagen de la Mujer en los Medios de Comunicación, Instituto de la Mujer (Ministerio de Cultura) en 1984 y ha sido distinguida en el año 2007 con la Medalla de Andalucía.

