Las crisis humanitarias, históricamente, han sido causadas por (1). Acontecimientos ambientales. (2). Guerras y conflictos internos y externos. (3). Causas políticas y (4) Causas económicas, tales como: mal manejo de la economía por políticas económicas erráticas, mal implementadas o su ausencia, corrupción y también por la aplicación de modelos y/o doctrinas económicas extranjeras que no se adaptan a la realidad especifica de un país. En el caso de nuestro país, la crisis se ubica en las causas económicas y por factores políticos.
No obstante, las consecuencias devastadoras de la crisis venezolana, actual, dejan y nos están dejando a futuro, un conjunto de reflexiones en el campo económico, cuyos aprendizajes debemos comprenderlos y de una vez, por toda, asumirlos para cambiar nuestra realidad económica y no repetir errores del pasado económico.
Uno de los aprendizajes y viene del pasado y que aporta la presente crisis es la concientización de no depender de un solo recurso de explotación del petróleo, de sus ingresos de exportación. La solución que tanto se ha explicado, debatido y escrito en muchos libros y textos económicos sobre la dependencia económica del petróleo y la coincidencia de la aplicación de medidas económicas que promuevan la diversificación productiva exportadora para generar divisas distintas al petróleo. Hasta el presente, han pasado 65 años desde 1960 y no hemos podido cambiar ese comportamiento estructural.
En relación con lo comentado anteriormente, está la reflexión práctica de la gestión y administración de las reservas internacionales, siendo otro referente de aprendizaje, cuyo manejo sea prudencial en consonancia con las necesidades del país en cuanto a sus requerimientos. La pregunta, es: ¿Cómo es posible que se han dilapidado 43127 millones de dólares (Máximo histórico) a finales de diciembre hasta ahora. ¿Dónde está la prudencia económica de resguardar y proteger este valioso activo financiero internacional del país? . ¿Que paso que no hubo sensatez’. Si sabemos que su inadecuado manejo al despilfarrar y disminuir su cuantía por debajo de los requerimientos de la economía trae consecuencias nefastas de devaluación e inflación ¿Porque la dirigencia gubernamental no actuó a tiempo y con prudencia.? La otra pregunta obligada es, si las reservas internacionales dependen de los ingresos petroleros ¿Por qué dejamos caer la producción petrolera, si conocemos que los precios de barril pueden subir y/o bajar en el vaivén del mercado petrolero? ¿Dónde está nuestro aprendizaje económico?
Otra reflexión y aprendizaje es referido a la autonomía del Banco Central de Venezuela(BCV)) como organismo en materia monetaria de resguardo de las divisas y de regulación de la liquidez monetaria. El BCV no puede ser un organismo para cubrir déficit presupuestario de instituciones del estado porque crea dinero inorgánico que produce inflación, cuando, más bien, su función es evitarla y combatirla. ¿En dónde está el conocimiento económico? ¿Por qué las autoridades del BCV permitieron la reforma del organismo en el 2005 en la cual perdió su autonomía.?. Aprender de esta experiencia económica negativa nos obliga a restituir la autonomía del BCV y a un cambio en la dirección económica bajo preceptos económicos estrictos. En otras palabras, es una reflexión por el respecto por la teoría y política económica y sus leyes.
Hay que dejar bien claro que estos aprendizajes no son nuevos y no se producen de la crisis actual. Hacemos énfasis que dichos aprendizajes provienen de nuestro pasado económico y repetimos hasta el cansancio que están plasmado en muchos textos, libros y ensayos económicos desde el año 1960.Son tantas las investigaciones de académicos que han señalados estas desviaciones, errores, equivocaciones y mala actuación económica por parte de las autoridades gubernamentales. Es decir, no han aprendido las elites políticas que han gobernado al país e insisten en la terquedad económica de los déficits presupuestario como ejemplo típico. Cuesta aprender de los errores y de una pobre capacidad de reflexionar y que no conduce a transformar la crisis actual en oportunidades de bienestar y progreso para los venezolanos.
Como venezolanos, dejamos estas reflexiones a los futuros gobernantes y dirigentes del país, a los cuales deseamos que su actuación política, económica y gubernamental los lleve en una dirección correcta de cambiar y transformar a Venezuela en una sociedad distinta, prospera de bienestar, crecimiento y desarrollo socio-económico.
Fran Tova: Analista político
Loengrid José Vival: economista y profesor universitario

