Un total de tres ciudadanos deltanos optaron por migrar hacia Brasil y Trinidad y Tobago desde Tucupita, estado Delta Amacuro, el pasado sábado 3 de mayo en busca de mejores condiciones de vida. Esta decisión se lleva cabo luego de que el gobierno venezolano no aumentara el salario de los trabajadores en el país este 1 de mayo. Venezolanos llegando a Trinidad.
Esperaron el aumento, pero que va, se tuvieron que ir de Venezuela.
Los ciudadanos decidieron migrar porque en Venezuela no se ajustó el salario mínimo. Por su parte, el gobierno nacional aumentó el bono denominado «guerra económica» a 120 dólares, pero este no incide en el sueldo de los trabajadores, sumando así tres años consecutivos sin que se incremente el salario de 130 Bs, desde el año 2022.
Abraham Palacios, uno de los deltanos que recientemente migró a Brasil, expresó a este medio de comunicación que su decisión de dejar el país fue la del no aumento salarial. Palacios, quien tiene tres hijos, explicó que su sueldo, como trabajador de vigilante de una institución del Ministerio de Educación, no le alcanza para mantenerlos.
El ciudadano tiene como destino Santa Catarina, una zona de Brasil fronteriza con Argentina, donde lo esperan su hermano menor y sus primos. Según él, en esa zona brasileña hay oportunidades de trabajo en empresas que ofrecen salarios de hasta 2.000 reales, equivalentes a unos 350 dólares, lo que le permitiría sustentarse económicamente.
A Abraham Palacios le ayudaron económicamente para costear su pasaje desde Tucupita, Delta Amacuro, hasta Pacaraima, con destino final en Santa Catarina, Brasil. Aunque viajó solo, tiene previsto también llevarse a su familia.
Por otro lado, Camilo Pérez migró junto a su hijo Julián a Trinidad y Tobago, también porque no le incrementaron el salario el jueves 1 de mayo. Pérez quien percibía un beneficio bajo contrato por la alcaldía de Tucupita, decidió abandonar el país en busca de mejores oportunidades.
La semana que viene unas 10 personas se irán a Guyana por la misma situación. Ahorita la cosa en Venezuela está difícil, lamentó Pérez.
Actualmente, Pérez y Julián trabajan en el campo cosechando ajíes, cebollas y otros aliños. En este trabajo cada uno gana 200 dólares quincenalmente.
Tane Tanae

