Nuestro país sufre los efectos de un modelo político y económico que ha restado oportunidades a la juventud. Una parte importante de nuestros jóvenes ha decidido ser parte de la “generación del Darién”, migrando por distintas vías en búsqueda de una mejor calidad de vida. Su ausencia se hace notar, hace falta su presencia. Extrañamos sus sonrisas, que se manifiestan en bullicio; su irreverencia, que agita a las sociedades y se rebela frente a las injusticias; y la frescura de su presencia. Todo lo que representa la juventud es esencial para nosotros.
Nos encontramos en un terreno árido, desolado, casi infértil, pero ahí está lo indoblegable de la juventud: se levanta, lucha, sueña y requiere nuestro apoyo. A la juventud de hoy le ha tocado enfrentar retos difíciles, pero florecen; esa es su naturaleza. Debemos comprenderlos, reconocer sus ilimitadas virtudes y permitirles vivir sus propias experiencias. Es fundamental transmitirles las ideas de una sociedad donde la libertad es inalienable y donde cada ciudadano debe ser un ciudadano de bien, con valores democráticos y sensibilidad social.
Los Jóvenes hacen lo imposible para abrirse pasos en una sociedad en crisis estructural. Muchos están decepcionados de la política, la mayoría no se mete en la política, pero la política se mete con ellos y les dificulta su ascenso en la sociedad, quieren condenarlos a la pobreza.
No hay imposibles para los jóvenes libertarios. Los invitamos a unirse al movimiento Libertario venezolano y a contribuir activamente en la lucha por el rescate de la democracia y la libertad en nuestro país. Su voz, su energía y su compromiso son vitales para construir un futuro mejor. ¡Es hora de florecer juntos y hacer que nuestra juventud brille en el camino hacia una Venezuela libre!
Joven, Haced Política, porque si no la hacéis, de todas maneras la política se hará y muy posiblemente se haga contra vosotros. A.M.
¡Vamos hasta el final!
Ciudadano Libertario.

