La situación de pobreza y miseria en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes. La crisis, económica, política y social que atraviesa el país, ha llevado a millones de venezolanos a vivir en condiciones de extrema pobreza.
La situación salarial es realmente crítica. El salario mínimo es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias. La inflación galopante y la devaluación de la moneda, prácticamente pulverizada e inexistente, redujo en forma dramática el poder adquisitivo de los salarios. El sector de los jubilados y pensionados, están prácticamente al borde de la extinción, en violación sistemática a su dignidad y derechos humanos.
El fracaso del actual régimen está a la vista por su incapacidad para abordar y resolver esta crisis.
Hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional, a los organismos internacionales, a la sociedad civil venezolana , con los partidos políticos y el liderazgo social y político de nuestro país , para que se unan en la denuncia y exijan una acción efectiva para abordar la crisis que destruye a nuestra nación.

