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Pedro R. Medina: El Arte y la Ética: ¿Responsabilidad o Carga Injusta?

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En el imaginario colectivo, los artistas han sido algo más que simples creadores de belleza o entretenimiento. Han sido guías morales, voces disidentes y, en muchos casos, mártires de sus propias convicciones. Pero, ¿hasta qué punto es justo exigirles un papel ético? ¿No deberían los políticos, cuyo trabajo es mejorar la calidad de vida de las personas, ser los verdaderos responsables de la moral pública?

El Arte en Tiempos de Censura

Hablo desde la experiencia. Durante años trabajé en el teatro en Venezuela, en la era de la Revolucion Bolivariana, cuando el arte se convirtió en un territorio peligroso. Al principio, muchos artistas optaban por la neutralidad, entendiendo que su público estaba dividido y que cualquier postura podía significar la pérdida de una audiencia fiel. Pero a medida que el gobierno endurecía sus políticas, restringía la libertad de expresión y reprimía a la sociedad, el silencio dejó de ser una opción.

Así nacieron movimientos como “Artistas por la Paz”, en los que participé junto con otros creadores que, pese a los riesgos, decidieron alzar la voz. Pero el costo fue alto; muchos perdieron espacios de difusión, otros fueron perseguidos y un gran número —me incluyo— tuvo que emigrar. Y aquí surgió la gran disyuntiva: ¿seguir intentando una carrera artística desde el exilio o empezar desde cero en un entorno donde nadie te conoce de la misma manera?

La relación entre arte y ética no es nueva. Platón, en La República, advertía sobre el poder corruptor de la poesía y sugería que debía estar al servicio de la moral del Estado. Por otro lado, Bertolt Brecht defendía el teatro como un arma política, capaz de despertar la conciencia de las masas. En distintos momentos históricos, los artistas han sido vistos como guías morales o como amenazas para el statu quo.

Lo que sí es innegociable es que, en una sociedad que premia el cinismo político y castiga la incoherencia artística, algo anda mal. Tal vez sea hora de replantearnos no solo el papel de los artistas en la ética pública, sino también a quién le exigimos responsabilidad.

@Krom242

 

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