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Ángel Lombardi: El nuevo orden mundial

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Para Lili

Más allá de la «agarrada» nada diplomática en la oficina del presidente de Estados Unidos, del coraje de Zelenski y la brutalidad arrogante de Trump y de Vance, lo que ha quedado claro es: 1. Estados Unidos abandona a Ucrania y va a pactar con Rusia por razones estratégicas, ya no le interesa Europa y quiere concentrarse en el Indo-Pacífico para contener a China; termina una época, la contención de la Unión Soviética de la posguerra (1946 y creación de la OTAN, 1949). 2. El indo-pacífico pasa a ser el eje de la contención a China y para ello la alianza militar en curso patrocinada por Estados Unidos, en el cuadrilátero defensivo con Taiwán-Corea del Sur-Japón-Australia y el control militar del mar del Sur de China y el estrecho de Malaca. 3. Europa queda sola en su defensa y protección, de allí el armamentismo en curso en los 27 países de la comunidad europea, y la OTAN pasa a depender en cuanto a recursos de los propios europeos. 4. Queda por ver qué hacen los europeos para proteger a Ucrania y contener a Rusia. 5. Viene una despiadada guerra comercial de aranceles y competencia económica y tecnológica, en particular en el sector de la IA y en el espacio, la base de la preeminencia militar. 5. Prevalencia de la fuerza, no necesariamente militar, sobre el derecho internacional y los derechos humanos, con el consiguiente debilitamiento de los organismos multilaterales. 6. Un nuevo reparto del mundo en zonas de influencias y competencias, básicamente representados por Estados Unidos, China, Rusia y algunas potencias menores como la India y la propia Europa, y otras sub-potencias regionales. 7. En el corto plazo, no se ven riesgos de una confrontación nuclear, por ahora nadie la quiere, igual que se evitó durante la Guerra fría. Por cuánto tiempo, no lo sé y creo que nadie puede saberlo. 8. Asia Central, Medio Oriente, África, América Latina formamos parte de la historia y todo lo que pasa en el mundo nos va a afectar, pero, en términos geopolíticos globales, nuestra influencia es local y secundaria, y la mayoría de nuestros países seguimos atrapados en nuestras problemáticas internas y en nuestros atrasos estructurales. 9. La época es de caos e incertidumbre, pero no es el fin de la historia. Esta, cada tanto tiempo, se «enreda» porque cambia. Nos toca cambiar con ella.

 

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