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Eumenes Fuguet: El piloto teniente Carlos Otto Meyer Baldó

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El veterano piloto de la Primera Guerra Mundial, en el Escuadrón del Barón Rojo. De los fundadores de la Aviación Militar en Venezuela. (Maracaibo 21-IV-1895 – Maracay 27-XI- 1933).

El valeroso Piloto Militar, al concluir la Primera Guerra Mundial el 11 de noviembre de 1918, permaneció en Alemania hasta 1926, año de regresar a Venezuela y residenciarse en la urbanización El Paraiso en Caracas.

En 1931, llegó al país una misión de Alemania para asesorar a la incipiente aviación militar.

Gracias a las exitosas diligencias realizadas por Florencio Gómez Nuñez ante su padre, el Presidente Juan Vicente Gómez, facilitó a Meyer, el ingreso en la Aviación Militar.

Por tener varios años sin volar, fue enviado por pocos meses a Nueva York, para actualizar sus conocimientos aeronáuticos.

Al regresar se desempeñó como Instructor de Vuelo en Tierra de los futuros oficiales. Meyer recibió la orden de “No Volar”; Era considerado un ídolo y modelo a imitar.

A las siete de la mañana del 27 de noviembre de 1933, lo autorizaron a volar el biplano Stearman C-3B de adiestramiento, acompañado del mecánico, el porteño Héctor Arias.

Por falla estructural en el plano superior derecho, el avión cayó en barrena en espiral, en terrenos de la Escuela de Aviacion Militar, en el actual Colegio Privado San José, urbanización La Floresta Avenida Las Delicias de Maracay; Contaba treinta y ocho años de edad.

La familia decidió inhumarlo al siguiente día en el Cementerio General del Sur en Caracas.

Compañeros, familiares y amigos, estuvieron presentes, se realizaron los honores militares correspondientes por parte de un pelotón de Infantería, ordenado por el Ministerio de Guerra y Marina. El mecánico Arias fue inhumado en Maracay.

El gobierno alemán envió al siguiente año del fallecimiento una comisión y ofrendas florales.

En su memoria: Un Busto se colocó en la Plaza del Aviador del Museo Aeronáutico; una promoción de oficiales en diciembre de 1947, el auditorio de la Base Aérea de Maracaibo y una Condecoración en su Única Clase instituida en 1968, exaltan al excepcional piloto militar.

En el cementerio general del sur, se encuentra la tumba. En una sola fosa, además de los restos del denodado piloto, están los de su señora madre y una hermana. Solo los restos de Meyer no han sido profanados, quizás por ser el primero en ser sepultado.

La Tumba del extraordinario paisano, bien merece la recuperación y mantenimiento, o que sus restos sean trasladados a otro Camposanto, antes que sean profanados para realizar deshonrosos hechos; sus familiares están de acuerdo.

 

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