El paso de disidentes de las Farc hacia Venezuela a fin de incorporarse a la explotación de la minería ilegal, que se inicara aproximadamente por el año 2018, ha comenzado a fructificar una realidad funesta sobremanera, por la zona del Catatumbo, área de Tibu, Departamento Norte de Santander en Catatumbo colombiano, contiguo a la frontera con Venezuela por los mcpios Perijá (estado Zulia) y colón, estado Táchira), que nos separa de Colombia por el Parque Nacional Sierra de Perijá, en disputa por control territorial donde se halla el Golán venezolano, pico Manatará a unos 3730 m de altitud (Ojer, IDEFV,1976), que la guerra acedia por conflicto territorial –ruta de narcotráfico, contrabando de metales, piedras preciosas y otros recursos de valor en los mercados informales para sustento de la lucha armada por ahuyentar ofensivamente, la influencia norteamericana en ambas naciones. Principalmente, de Venezuela ante alguna intervención de la USAF y el US Army contra Maduro. Ahí está el núcleo de todo ese conflicto; ya de vieja data, además de la minería ilegal en los estados Bolívar y Amazonas
Y, es así como ahora tal estrategia ha originado una crisis humanitaria que arroja casi unos doce mil desplazados hacia Venezuela, problemática a la cual ambos gobiernos deben abocarse en virtud de la problemática social que está en ciernes puesto que están huyendo a Cúcuta y San Antonio del Táchira, adonde sus necesidades si se desatienden quizá pdrían desembocar en pillaje y otras acciones vandálicas.

