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Pedro R. García: ¿Pendiente con los Idus de Marzo?

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Punto de quiebre

Una Acotación necesaria…

Alguien habrá advertido a quien renqueando, todavía detenta la jefatura del ajado estado nuestro en esta etapa, ¿Entre tanta lisonja y focos de las un mil redes habrá observado de refilon como a su lado se vienen mostrando Los Idus de enero

Habra pasado por Palacio la figura del adivino como la que advierte a Julio César de su fatal destino en los Idus de Marzo, narrativa que se ha convertido en un elemento icónico de la historia y la cultura popular. Aunque no hay consenso histórico sobre si este encuentro realmente ocurrió, la leyenda ha perdurado a través de los siglos, inmortalizada en la obra de Shakespeare y en otras numerosas representaciones artísticas.

Según la tradición, el adivino era un hombre ciego y anciano que, al ver pasar a César camino al Senado en la mañana del 15 de marzo del 44 a. C., le gritó: “¡Cuídate de los Idus de Marzo!”. César, conocido por su arrogancia y desprecio por las tradiciones (aquí parece repetirse), desestimó la advertencia y continuó su camino. Sin embargo, más tarde ese mismo día, fue acuchiyado y asesinado por un grupo de senadores conspiradores entre los que destacaba su amado Marco Junior Brutus sobrino de Caton El Joven en la Curia de Pompeyo.

La profecía del adivino ha sido interpretada de diversas maneras. Algunos la ven como una simple coincidencia, mientras que otros la consideran una prueba de la existencia de poderes sobrenaturales o del destino inevitable. Sea cual sea la interpretación, la historia del adivino y su advertencia a César sirve como un recordatorio de la fragilidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte.

Cabe destacar que, si bien la figura del adivino es una parte importante de la leyenda de Julio César, no hay evidencia histórica que respalde su existencia. Los relatos más antiguos sobre el encuentro no aparecen hasta siglos después del asesinato de César, y los historiadores modernos generalmente los consideran como invenciones literarias.

Sin embargo, la falta de evidencia histórica no ha disminuido el impacto cultural de la historia del adivino. La frase “¡Cuídate de los Idus de Marzo!” se ha convertido en una expresión proverbial que se utiliza para advertir a alguien de un peligro inminente. Y la imagen del adivino ciego y anciano que predice el futuro se ha utilizado en innumerables obras de arte, literatura y cine.

En definitiva, la historia del adivino y su advertencia a Julio César es una mezcla de realidad y ficción. Si bien no podemos saber con certeza si este encuentro realmente ocurrió, la historia ha seguido cautivando la imaginación de las personas durante siglos. Es un recordatorio del poder de las historias, incluso aqueyas que no son completamente ciertas, para enseñarnos sobre la naturaleza humana y los caprichos del destino.

El tiempo pasa, y el segundero avanza decapitando esperanzas.

pgpgarcia5@gmail.com

 

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