Uno de los mayores obstáculos para que Venezuela sea “un país potencia”… como la demagogia propone… es la mala costumbre de los allí nacidos, a desconocer los logros propios… mientras se exageran los ajenos.
Así es fácil ganar aplausos maldiciendo las carreteras nuestras que por la falta de inversión en materia de vías nuevas… falla reiterada año tras año… desde 1980… ha puesto a la cola lo que por mucho tiempo fue envidia del vecindario.
Renovar y aumentar los kilómetros de vías pavimentadas es una ilusión quizás innecesaria dada la contracción de los autos y camiones que hoy usan nuestras carreteras y autopistas.
Mantener lo que tenemos es entonces indispensable en estos momentos.
Sobre ese tema puedo dar fe de que acabo de visitar como invitado la Feria Estatal del Libro Capítulo Falcón para lo cual tuve que desplazarme desde Caracas hasta Punto Fijo. Ocho horas de carreteras y autopistas.
Tenía tiempo sin viajar por tierra y escuchando las boberías que se dicen y repiten… preparé mi camioneta como si fuese a ir hasta cualquiera de los Polos.
Revisé fluidos, presión de los cauchos… apreté tornillos hasta los de la acera… y llevé herramientas como para participar en un Rally africano.
Todo útil y a la vez inútil porque nunca aparecieron los huecos que la maledicencia predecía… y afortunadamente no necesité ni la llave “de cruz” o el modesto destornillador.
Autopistas y carreteras lucían recién pintadas: con las rayas amarillas y los brocales de igual color antes de los puentes.
Y quizás la única queja porque en materia de gasolina siempre que se necesitó… la había… eso sí… a dólar.
Al llegar a nuestra primera parada, porque luego viajaremos a Tovar, estado Mérida y de allí a Barquisimeto antes de regresar a Caracas… nos encontramos con una Feria del Libro modesta si se quiere… pero completa y bellamente montada.
A diferencia de otra Feria del Libro a la cual habíamos sido invitados… a comenzar al día siguiente de la del estado Falcón… en Punto Fijo se premió un verdadero escritor del patio.
No solo “escritor del patio” sino reconocido y con trayectoria como Pedro Salima… y donde juntaron puestos de libros donde destacaban entre nuevos y usados… tomos sobre ciencias jurídicas que edita Vadell… sobre política, historia, poesía y economía.
En Falcón hubo charlas que ahora llaman “conversatorios” donde pudimos alternar con especialistas en los cumbes africano-venezolanos… en la Guerra Federal vista desde el estado Falcón… también con aspirantes a jueces de paz, soldados y con niños poetas.
En fin merced a la hospitalidad y excelente organización del gobernador Víctor Clark pude intercambiar con mucha gente y volviendo a las carreteras veo con agrado que han invertido en el ornato de las mismas.
Las gramíneas que crecen al lado de las cunetas lucen recién recortadas… en los entrevías han sembrado guayacanes y otras especies que rompen la monotonía de un paisaje sin embargo único.
Y esto en medio del sabotaje que significa el robo cables eléctricos… delito difícil para detectar dado los amplio y vacío del territorio donde en medio de las dunas… aparecen trotando burritos salvajes con sus hocicos blancos y pelambre negra o gris.
Al retornar a Caracas comenté esta buena impresión a amistades que “se informan vía X antes twitter”… pero para mi sorpresa la cara de algunos fue como si les estuviese informando la muerte del ser amado.
Simplemente “no creen”… como los cultores de la tierra plana… o los que se reúnen para “recordar”… que los Estados Unidos nunca llegaron a la luna.
Con esta gente ni la fórmula de Santo Tomás va a funcionar… tienen el cerebro auto lavado.

