Claudicante yo, ¡Que va! ¡Un momento!
Vamos ordenar la “pea populista”, que nos quieren volver atapuzar a “golpe y porrazo”, para pasar la página del 28-Julio, (28-J), como si nada.
Visto, por venezolanos y extranjeros, como la oprobiosa dictadura no ha podido desmontar la inédita y jubilosa jornada cívica de la Primaria de octubre 2023, que condujo al rotundo triunfo del 28-J. Y vuelve a insistir con su turbia ficción socialista del siglo XXI, para tratar de atar al pueblo, cual mansos corderitos, a las rémoras del pensamiento único.
Y todos felices y contentos, como si nada hubiera pasado. Que el país siga sumergido, “rodilla en tierra”.
Son muchas tretas juntas puestas en escena, buscando que el soberano “muerda el anzuelo”, y extravíe la brújula alentadora que nos sembrara en la piel, la deliciosa euforia del triunfo del 28-J.
A veces, hasta creo, que es mejor ser cínico, cara e tabla, que revolucionario chapucero. Luego entro en razón, y deduzco, que es mejor ser represor, con corazón de pueblo, repartidor de bonos de sal y agua, que un relegado chafarote sin poder y sin bayonetas.
Y no creo equivocarme en mis extraviadas reflexiones, al convenir, que este y no otro, es el dilema predilecto, en que se debaten los tiranos emergentes en estas latitudes tropicales, cuando se disponen, a ser, los propios, “falsos justicieros de la humanidad”.
El país está conteste, porque además fue anunciado mil veces por la turba gobernante, que se quedarían en Miraflores, “por las buenas o por las malas”. Que “no permitiremos que la rancia burguesía de derecha, nos vuelva a arrebatar la revolución bonita”.
Perfectamente compresible, el soez zarpazo del verdugo dominante, con todos los poderes a su favor. Lo que no cuadra por ningún lado, es la indolente complicidad, y sumisión de las FAN, para justificar y venderle al país, el vergonzoso fraude electoral.
Una farsa tan mal montada, que expuso al escarnio público, a la propia, e írrita, proclamación de Maduro, sin mostrar las correspondientes actas, las pruebas de auditorías, ni siquiera, el boletín oficial de la sala de totalización, que debe emitir el ente comicial.
Un acto viciado, que no solo amerita un minucioso análisis político, sociológico, y psicológico, sino una exhaustiva investigación criminal.
Así estarán de amañadas las cifras mostradas, que “Oh Sorpresa”, llamaron la atención del Nobel de matemática, Terence Tao, quien en uno de sus ratos libres, según lo declaró a El País de España, se permitió analizar enigmas de actualidad, como el de los cuestionados comicios venezolanos. Su conclusión fue muy clara: “la probabilidad de su autenticidad, es de 1 entre 100 millones”(…).
Explicó, que “la manipulación es una explicación verosímil, mientras que la casualidad no lo es. Esto aumenta la probabilidad de que las elecciones fueran amañadas”. (…).
Lo vivido y sufrido por el pueblo venezolano, tras anunciarse los resultados y la repudiada proclamación, es otra clara prueba, del cómplice arrebato electoral orquestado por Miraflores.
La indignación popular fue general, reflejada en protestas de calle, en acciones que contrastaban abiertamente, con la lúgubre euforia que exhibían los personeros del régimen. Irreverencia que fue ferozmente reprimida por los cuerpos policiales y parapoliciales, y luego, con la arbitraria y violenta detención y reclusión, de miles de jóvenes manifestantes, y de destacados dirigentes opositores.
El país es víctima, del implacable terror que se aplica contra quienes adversan a la dictadura. Y está a merced, de la camuflada fachada institucional, armada en en los laboratorios de guerra sucia, con el falaz propósito de borrar del mapa, los avances de las conquistas democráticas, logradas por el pueblo venezolano, antes, durante y después del 28-J .
Un Bravo Pueblo, que ha expresado con todas sus ansias, no rendirse, ni doblegarse. Y que solo accedería a pasar la página, si el régimen “le echa bolas, a admitir, que fue aplastantemente derrotado en las urnas, el 28-J”.
ezzevil34@gmail.com – Con información de El País de España, y BBC Mundo

