Los caminos tortuosos y traiciones se superan con constancia y tenacidad y de eso tú María Corina, tienes de sobra.
El país sufrido y esperanzado está contigo. Cuentas con un capital político ganado a base de trabajo, seriedad y nobleza que no se puede perder. El cambio inevitable está anunciado y serás la voz conductora que lo impulsará.
La debilidad del régimen es cada vez más creciente y se refleja en aquellos que prevalidos del usufructo del poder, se aferran a él, pisoteando la Constitución y mancillado lo más sagrado de un ser humano, como lo es su dignidad, en cambio la fortaleza, esa que expresa y respira la inmensa mayoría de los venezolanos, se impondrá por encima del mal para lograr mucho más temprano que tarde, la tan ansiada paz, la libertad y la democracia, que reclama y merece el pueblo venezolano.

