La prevista salida a bolsa de Shein, cuyo objetivo de cotizar en Nueva York a corto plazo ha trascendido esta semana, coincide con un momento dulce para la industria moda rápida. Los principales grupos de fast fashion están recuperando valor y han aumentado sus ventas y beneficios en los últimos meses, impulsados por el aumento del consumo. Bajo costo que parece haberse arraigado especialmente entre los jóvenes.
Por mucho que todos los estudios apunten a ser los más concienciados con el medio ambiente y causas como las que se debaten estos días en la COP28, la falta de recursos económicos condiciona los principios ecológicos. Varias chicas lo explicaron claramente en la inauguración de la primera tienda efímera de Shein en Barcelona cuando fueron preguntadas por el impacto de un modelo que fomenta el consumo constante a precios bajos y que está entre las industrias más contaminantes: “nos preocupa el cambio climático”, pero No tenemos mucho dinero y también nos gusta vernos bonitas».
En el aspecto estrictamente empresarial, los vientos soplan a favor de la moda de masas. La matriz de Zara, Lefties y Bershka lleva varios trimestres batiendo récord tras récord y ha alcanzado máximos en Bolsa, con una revalorización del 52% en el último año que ha elevado su capitalización por encima de los 118.000 millones de euros. En el primer semestre del año, Inditex vendió ropa por unos 17.000 millones de euros, un 13% más, y el consenso de los analistas apunta a una nueva cifra histórica de ingresos y beneficios para el tercer trimestre de su año -presentará resultados en diciembre 13. –.
La sueca H&M, la segunda empresa textil del mundo, se recupera de la crisis pandémica y también aumenta sus ingresos y, sobre todo, sus beneficios. Y aunque no alcanza los máximos bursátiles de 2016, ha crecido un 50% en los últimos doce meses. Lo mismo sucede en otras carreras de la moda rapida como Uniqlo o Primark –ver gráfico adjunto–.
Los mercados han identificado su potencial renovado y lo están aprovechando. “Las bolsas están viviendo un momento general de subida pero también se da por sentado que estas empresas seguirán creciendo, ya que ya no tienen los problemas de oferta e inflación de los últimos tiempos”, afirma Javier Molina, analista de eToro.
En el caso de Shein, su valoración se basa en estimaciones y la hora de la verdad llegará cuando llegue al parqué, presumiblemente el año que viene. Ahora bien, el fenómeno de esta empresa de moda ultrarrápida no es algo pasajero, subraya José Luis Nueno, profesor de Dirección Empresarial del IESE. “Marca el inicio de una tendencia y dependiendo de cómo le vaya en bolsa, tendrá un efecto de convocatoria para otros actores, que seguirán su modelo”, añade. De momento ya ha surgido Temu, también china, una operadora que copia la estrategia de Shein y ha entrado con fuerza en Estados Unidos, donde República Popular de la Moda Tiene su mercado principal.
La evolución de la firma china de ropa marcará el ritmo del sector: su debut en pista será clave
Tanto Shein como Temu son estandartes de un movimiento de empresas de base tecnológica centradas en el textil. El algoritmo que utilizan para identificar tendencias y posicionar productos en redes sociales, especialmente TikTok, está en el centro de su éxito. Su segundo elemento diferenciador lo encontramos en una integración vertical de la cadena de moda. Los fabricantes asiáticos de los que se abastecen todas las marcas del mundo se han convertido en distribuidores bajo la lógica de «vendamos nosotros mismos al público lo que producimos», lo que acelera aún más sus tiempos comerciales y abarata costes. “Si los grandes centros de producción de Pakistán, India y otras partes de Asia imitan a los chinos Shein o Temu, podría producirse un importante cambio de paradigma en la industria”, afirma Nueno.
Además del poder de las redes sociales y del sistema productivo, las penurias económicas funcionan como un aliado del nuevo ultra moda rapida . “Sin duda el consumo bajo costo lo está impulsando”, comenta el profesor del IESE, que ya identificó el fenómeno en su estudio Todo es terrible, pero estoy bien (los españoles en la crisis del coste de la vida), editado por Aecoc. Tras analizar una base de datos de Fintonic e Intent HQ con 250.000 consumidores y 190 millones de actos de compra entre enero de 2022 y abril de 2023, se confirma la polarización del consumo en ese período, con un aumento tanto de las marcas como de los bienes de consumo. Tiendas de lujo y también las más baratas. “Pero una vez que los niveles de ahorro bajan, parte de la población que compraba en tiendas más caras regresa a tiendas de menor precio”, afirma.
Las principales empresas de ‘fast fashion’ incrementan ventas y beneficios este último año
La disminución de los ingresos de las nuevas generaciones que señala el informe Finanzas del hogar 2000-2022, publicado por la Fundación Afi Emilio Ontiveros esta semana, deja el campo fértil para el negocio de la producción en masa a bajo coste. “Si observamos la mediana de la riqueza neta total por hogar en los distintos países por edad del cabeza de familia, se puede comprobar cómo, al igual que en España, el comportamiento de la riqueza por hogar ha sido comparativamente mejor para los hogares de edades avanzada y edades que para los más jóvenes, excepto en el caso de Italia”, indica. Pese a la creación de empleo, el poder adquisitivo de los hogares disminuye poco a poco y los jóvenes son más pobres que sus padres, concluye el informe.
Con este caldo de cultivo, la moda rápida avanza imparable gracias a muchas campañas medioambientales y de consumo responsable que se ponen en marcha por parte de administraciones y ONG. La ONU identifica a la industria de la moda en su conjunto como la segunda más contaminante del planeta sólo por detrás de los combustibles fósiles, lo que ha llevado a la UE a impulsar una legislación ambiciosa que tiene que desarrollarse a lo largo del próximo año -ver artículo adjunto-. En paralelo, grandes grupos como Inditex o H&M desarrollan sus propias estrategias de sostenibilidad y elevan sus estándares de calidad para diferenciarse. Pero la ultra moda rápida que está surgiendo en este momento en Asia, basado en el comercio electrónico, queda por ahora exento de estas regulaciones medioambientales. Otra ventaja competitiva que contribuye a su actual época dorada.
En busca de una buena reputación
Salir a bolsa en Nueva York puede ayudar a Shein a deshacerse de su principal talón de Aquiles: su mala reputación. Se acumulan acusaciones y sospechas de todo tipo de malas prácticas contra la empresa fundada por el empresario chino Chris Xu. Violación de la propiedad intelectual, falta de sostenibilidad, dudoso respeto de las condiciones laborales, dumping… La lista lanzada por competidores y ONG es larga. Por eso el grupo se ha esforzado en “occidentalizar” su salida a Bolsa. “Es una forma de mejorar su gobernanza y ser más transparente”, afirma el profesor del IESE José Luis Nueno. Saltar a la pista en Estados Unidos significa que debes cumplir con obligaciones de gobierno corporativo, información y responsabilidad social. Shein ya ha dado pasos en esta dirección, como trasladar su sede de China, donde no vende su ropa porque no paga por la excesiva competencia, a Singapur. Dentro de esta estrategia, la compañía está diversificando sus centros de distribución y producción, con una importante presencia en Europa del Este y Brasil. También ha creado un mercado de diseñadores a los que se les paga por sus creaciones, para refutar las acusaciones de plagio, y se está asociando con cadenas de ropa tradicionales para llevar sus colecciones a las tiendas físicas (en Estados Unidos trabaja con Forever 21). , con el objetivo de mejorar sus resultados, pero también de ser respetable para el conjunto del público. Con esta hoja de ruta, esperan duplicar su facturación de aquí a 2025, alcanzando unas ventas anuales de 58.500 millones de dólares. El año pasado Shein facturó 22.700 millones de dólares, según el Tiempos financieros, con un beneficio aún reducido de 700 millones de dólares, su cuarto año consecutivo con beneficios. Se trata de una cifra un 36% inferior al resultado neto de 2021. Estar cotizado obligará a vigilar este aspecto. En dos años, el grupo se ha fijado el objetivo de alcanzar un beneficio de 7,5 mil millones de dólares.
RCN 24 Noticias

