En 2004 el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo emitió la Recomendación 2249, en la cual recomendó al gobierno de Venezuela el reenganche de los trabajadores petroleros despedidos injustificadamente entre 2002-2003, por considerar que en la estatal PDVSA hubo una huelga laboral. Por supuesto, el régimen venezolano no acató el dictamen de la OIT. Han pasado los años y los miles de trabajadores petroleros despedidos en su gran mayoría viven en pobreza, incluso en pobreza extrema; impedidos de trabajar en Venezuela, medida impuesta por el régimen chavista que viola los derechos humanos de los trabajadores venezolanos y de sus familias.
Recientemente, el Sindicato de Trabajadores Petroleros, Gasíferos y Conexos del Estado Falcón- SUTPGEF- inició una demanda en los Estados Unidos de América solicitando a PDVSA una indemnización por violación de derechos humanos y por el pago de los pasivos laborales de los trabajadores despedidos.
Desde este momento, un sector de las organizaciones llamadas Gente del Petróleo (GdP) y Unapetrol enfilaron sus cañones en contra de mi persona: Iván Freites, secretario general del sindicato SUTPGEF, con una campaña de difamación, desprestigio y odio por pedir el reconocimiento de los derechos de los trabajadores. Este sector de GdP y de Unapetrol, quienes al parecer pasaron de “sindicalistas” a patronos con aspiraciones políticas, emitió un comunicado desconociendo que los trabajadores petroleros fueron despedidos injustificadamente, peor aún dicen que “no están despedidos”, que sus “derechos serán reconocidos cuando saquen a Maduro en unas elecciones”. Si no hay un reconocimiento de los derechos laborales, este sector de GdP y de Unapetrol estaría actuando de igual forma que lo hizo Hugo Chávez, es decir, desconocer el dictamen 2249 del Comité de Libertad Sindical de la OIT de marzo de 2004. Esa conducta, impropia de quienes creen tener el monopolio de los reclamos de los trabajadores petroleros, es equivalente a desconocer que hay una violación continuada de los DDHH de dichos trabajadores. Este sector de GdP y de Unapetrol plantea qué hay que demandar a la Pdvsa de Maduro y su pandilla y no a la de ellos, no a la llamada Pdvsa Ad Hoc, cuando para los venezolanos solo hay una sola PDVSA, no la de la cuarta o la de la quinta ni de la sexta. Una Pdvsa, que se supone es de los venezolanos.
Nuestro llamado a los compañeros trabajadores despedidos injustificadamente en 2002-2003 es a que se registren en la lista de los demandantes para que sean indemnizados por el daño que les han causado y para que se liberen del yugo y del control de quienes hoy se niegan a reconocer sus derechos. Caminando Pa’lante. Dios con nosotros.
Por el SUTPGEF

