pancarta sol scaled

Pedro R. García: María y su comparecencia frente a los Hermanos Villegas…

Compartir

 

En ambas entrevistas de intervención se refrendó su compromiso y su evidente evolucion de su visión demócrata y libertaria. Solo nos atrevemos a qué insista como lo viene haciendo en pasearse por que  nuestra sociedad no es homogénea, especialmente en sus sectores más frágiles, es diversa, sabe, siente, intuye, comprende e interpreta desde múltiples referencias críticas, pero también ha sido expropiada de las voces de impugnación, de sus medios de expresión y de las diversas herramientas que permitan colocar la luchas en condiciones de mayor igualdad, contra el sentido común dominante, contra los discursos hegemónicos.

El futuro o el gerundio, por cierto, son los tiempos verbales más usados por el discurso hegemónico imperante.

Lo que algunos teóricos han denominado la tercera escuela de pensamiento, al explicar el desempeño de las instituciones democráticas, enfatizan los factores socio-culturales.

En la República, Platón… Argumenta que los gobiernos varían de las disposiciones del conjunto de los ciudadanos. Un poco más reciente, los científicos sociales se han ocupado de la cultura política en sus explicaciones de las variaciones de los sistemas políticos a nivel mundial. El clásico moderno de esta aproximación es el estudio de la cultura cívica, de Almond y Verba que trata de explicar las diferencias en gobierno democrático de los Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, México, y Alemania, a través del examen de las actitudes políticas y las orientaciones agrupadas bajo la rúbrica de “cultura cívica”. Probablemente el ejemplo más célebre de la tradición sociocultural del análisis político sigue siendo la Democracia en América, de Alexis de Tocqueville. Quien resalta la conexión entre los más de una sociedad y sus prácticas políticas. Las asociaciones cívicas, nos señala: por ejemplo, refuerzan los “hábitos del corazón”, esenciales para las instituciones democráticas estables y efectivas. Estos presupuestos junto a otros aquí destacados, deben jugar un rol central en el necesario análisis que debe promoverse en el debate de participación orgánica ciudadana en el contexto que apuesta por una salida democrática del proceso que se avecina y en qué María Corina destaca

Por esas y otras muchas razones el grueso de  militancia de nuestros viejos partidos bifurco su camino, pero un grueso importante no hemos abdicado, como la larga lista de alpinista sociales, logreros, burócratas que medraron en las organizaciones, y que en el hoy, unos sojuzgados por el vozarrón del autócrata, y otros detrás de los nuevos Príncipes de los archiducados neo-medievales en que se han convertido algunas Gobernaciones y Alcaldías y de novedoso gobierno de “transición una especie de Isla Barataria ll, que en manos de los sectores “democráticos”, entregaron su dignidad si es que la tenían por un puñado de dólares, los mas no le hemos dado un palo a la lámpara. El sendero democrático, no ha muerto: aliado a las mejores ideas de cambios y de opciones económicas de equilibrio, desarrollo, impulso estatal, descentralización, reserva de las empresas básicas, cogestión obrera, emprendimientos, inversión, y desarroyo, capaz de coexistir con modelos o situaciones siempre perecederas que ocurren en la pobre y golpeada Latinoamérica, donde han primado concepciones dogmáticas de dudosa realidad de la ciencia económica que han sido cegatas y cuantitativamente ha demostrado que han sido incapaces de entender el sufrimiento, las emociones y los deseos de los hombres.

A la vuelta de la esquina…

Los problemas económicos, institucionales y de decadencia moral que confrontamos y que han derivado en el crecimiento de este azote, no serán fáciles de superar, se requerirá de un descomunal esfuerzo colectivo que sea capaz de transformar los hábitos que han seducido y pervertido la conciencia y el modo de ser del grueso de los venezolanos.

Los sectores opositores con excepción de María Corina Machado, no han reflexionado su rol histórico, (por lo menos no hay evidencia constatable) una tarea que obligatoriamente se impone. Hay un tosco inmediatismo de piernas cortas, mucha impaciencia por actuar y no saber cómo, se le ven las aboyaduras a su inconsistencia ética, esta minada en sus cuadros por el individualismo egotista e hipócrita.

Los problemas económicos, institucionales y de decadencia moral que confrontamos y que han derivado en el crecimiento de este azote, no serán fáciles de superar, se requerirá de un descomunal esfuerzo colectivo que sea capaz de transformar los hábitos que han seducido y pervertido la conciencia y el modo de ser.

Con nuestras omisiones le hemos cortado una vez más rodajas al tiempo, pero el tiempo sigue igual

pgpgarcia5@gmail.com

 

Traducción »