---
title: "El gatopardismo y el presidencialismo en Venezuela, por Arsenio Henríquez"
description: "&nbsp; ​La historia republicana de Venezuela puede leerse como un esfuerzo constante por reinventar la rueda institucional. Cada cierto tiempo, el país se sumerge en intensos debates, procesos..."
url: https://www.costadelsolfm.org/2026/06/el-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez/
date: 2026-06-22
modified: 2026-06-22
author: "Fran Tovar"
image: https://www.costadelsolfm.org/wp-content/uploads/2026/05/Arsenio-Henriquez-3.jpg
categories: ["El pizarrón noticias"]
tags: ["Arsenio Henríquez"]
type: post
lang: es
---

# El gatopardismo y el presidencialismo en Venezuela, por Arsenio Henríquez

[](https://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/add_to/whatsapp?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/add_to/telegram?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/add_to/google_gmail?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/add_to/email?linkurl=https%3A%2F%2Fwww.costadelsolfm.org%2F2026%2F06%2Fel-gatopardismo-y-el-presidencialismo-en-venezuela-por-arsenio-henriquez%2F&linkname=El%20gatopardismo%20y%20el%20presidencialismo%20en%20Venezuela%2C%20por%20Arsenio%20Henr%C3%ADquez)[](https://www.addtoany.com/share) 

​La historia republicana de Venezuela puede leerse como un esfuerzo constante por reinventar la rueda institucional. Cada cierto tiempo, el país se sumerge en intensos debates, procesos constituyentes o reformas legales que prometen una ruptura definitiva con el pasado y el nacimiento de un nuevo orden. Sin embargo, cuando el polvo de las reformas se asienta, el paisaje político suele mostrar una terca e invariable constante: un poder fuertemente centralizado en la figura del Presidente.

​Este fenómeno encuentra su mejor explicación en la famosa máxima de la novela El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”. En el escenario nacional, el gatopardismo no ha sido una simple coincidencia, sino la estrategia predilecta para la supervivencia de los modelos de poder, utilizando el hiperpresidencialismo como su principal motor de ejecución.

**​El ilusionismo constitucional como válvula de escape**

​Venezuela figura entre las naciones de la región con mayor número de textos constitucionales en su haber. Históricamente, el estreno de una carta magna se ha vendido a la opinión pública como la solución definitiva a las crisis del momento, prometiendo banderas como el federalismo, la descentralización o una mayor contraloría social.

​El problema de fondo radica en la arquitectura del poder real. Mientras la retórica jurídica se viste de innovación y vanguardia, la distribución de competencias en el texto final suele mantener —o incluso ampliar— las prerrogativas de la jefatura del Estado. El cambio de leyes termina funcionando como un mecanismo de distracción: se reforma la fachada jurídica para calmar las demandas ciudadanas, pero el núcleo de la toma de decisiones permanece intacto en Miraflores. La norma cambia para que el esquema de dominación no varíe.

​”La mutación institucional suele ser estética; la cultura política del caudillismo y la subordinación de poderes permanece en el ADN republicano”.

**​El péndulo de la descentralización.**

​El debate entre el centralismo y el espíritu federal no es nuevo, sino un dilema arrastrado desde el siglo XIX. En la historia contemporánea, los intentos por transferir competencias a las regiones (como la elección directa de gobernadores y alcaldes a finales del siglo XX) parecieron herir de muerte al centralismo asfixiante.

​No obstante, la realidad económica y fiscal terminó imponiéndose. Al depender la República de una dinámica rentista y centralizada, el Ejecutivo nacional retuvo históricamente el control del flujo financiero, vaciando de contenido real la autonomía regional. El gatopardismo se consumó una vez más: se otorgó poder político en el papel, pero se mantuvo la dependencia económica en la práctica. Las provincias cambiaron su estatus político, pero la subordinación real al centro nunca desapareció.

**​La renovación estética del poder.**

​La forma más común de gatopardismo político ocurre cuando la presión social exige renovación. La respuesta del sistema suele ser la sustitución de nombres en los altos cargos, la creación de nuevos ministerios o el rebautizo de instituciones de vieja data.

​A pesar de la novedad de las siglas o de los rostros, las prácticas estructurales —el patrimonialismo, la ausencia de contrapesos reales y la falta de autonomía de los poderes públicos (Legislativo, Judicial y Electoral, Ciudadano)— se adecúan rápidamente al nuevo orden.

​El presidencialismo exacerbado en Venezuela no es solo un diseño jurídico; es un rasgo cultural profundamente arraigado. Ante las grandes crisis, la tendencia histórica no ha sido el fortalecimiento de las instituciones deliberativas como el Parlamento, fortalecer y atribuirrle competencias importantes es mejorar el sistema político, económico y social, y no la búsqueda de un “árbitro supremo”. Esta concentración de facultades le permite a una sola figura decretar transformaciones rápidas y visibles, generando la percepción de un giro de 180 grados.

​Mientras el debate político nacional siga concentrado en las formas y en los nombres, y no en la desconcentración efectiva del poder y el respeto riguroso a la institucionalidad, las reformas seguirán siendo meros ejercicios de gatopardismo. Para que las cosas cambien de verdad, quizás sea necesario dejar de cambiar tanto las leyes y empezar a cumplirlas.

Diputado de la Asmblea Nacional por el estado Nueva Esparta

 
