Como estamos en un período de cambios, en el cual se ha comenzado a hablar de llevar a cabo la transición política de Venezuela y la misma debe ser exitosa, el sector privado propone en lo inmediato tomar medidas de coyuntura que puedan ir preparando la reactivación económica.
Este fue uno de los aspectos que trató durante entrevista concedida a El Impulso, el doctor Leonardo Palacios, docente de tres Universidades (Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Monteávila), miembro de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, así como asesor de Consecomercio y Conindustria, quien ha estado en Barquisimeto para participar como uno de los principales expositores de la 56 Asamblea de la última de esas instituciones.
Cuando el doctor Palacios habla en eventos como el mencionado imparte clase magistral porque se trata de un profesional ampliamente reconocido, quien tiene 41 años como docente universitario y es respetado por ser un especialista en materia tributaria.
Evaluación de la política tributaria
El tema impositivo, dice, hay que verlo desde el punto de vista académico y científico, teniendo en consideración todo lo que es la red de actividad económica del país y la existencia de una estructura impositiva determinada, que en Venezuela se ha venido colapsando, adicionando modificaciones tras modificaciones, sin ningún tipo de previsión, desde el punto de vista de atracción de inversión, desarrollo económico, reorientación y dimensionamiento de Estado, sino simplemente por las necesidades que en un momento determinado se han tenido en cada período constitucional.
La tributación, explica, además debe responder a una concepción del Estado libre; pero, esa concepción en los últimos años fue intervencionista, de planificación centralizada, . En consecuencia, lleva la tributación simplemente a una mediatización de la actividad empresarial.
Tomando en consideración lo anterior expuesto, se hace un examen y evaluación de la tributación nacional, estadal, municipal y parafiscal, y se entra en comparación con otros sistemas impositivos, sin duda alguna, la carga y la presión fiscal en Venezuela es muy alta, colocándola frente a otros países.
En este sentido, los informes de instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y de organizaciones privadas llegan a la conclusión de que Venezuela figura entre los países que tienen mayor exigencia desde el punto de vista del cumplimiento de deberes formales y el mayor número de tributos, donde no hay una organicidad, no hay una sistematización, no hay armonía y coordinación. Y eso, además de las alícuotas en positivas y efectivas; es decir, las que establecen las leyes nacionales, estadales y municipales, más las parafiscales, tiene que tomarse en cuenta que esa rentabilidad la absorbe plenamente el Estado, lo cual perjudica en definitiva, no al empresario, sino que esa tributación excesiva e irracional perjudica al consumidor, al usuario, quien es el que termina pagando.
Ante todo lo explicado, indica el doctor Palacios, es necesario sentarse a pensar en el país que necesitamos. Al Estado hay que reorientarlo, armonizarlo, coordinarlo, buscar la descentralización como una forma de prestación efectiva, de manera que el Estado tenga bases de imposición amplias, se genere consumo, se genere productividad y eso, por supuesto, va a permitir que todo el Estado, en sus distintas manifestaciones territoriales, tenga posibilidad de tributos diferenciales y gastos públicos.
En conclusión podemos decir sí: 1) existe una presión fiscal importante que se incrementa por una gestión administrativa desesperada, por vías de hecho, sin cumplimiento de procedimientos, que lleva incluso al cierre de empresas; 2) se alienta la evasión fiscal; 3) al alentarse la evasión fiscal se produce una reducción en la base de imposición; y 4) el Estado queda sin recursos, porque al tener todos estos elementos fundamentales, implosiona el sistema tributario. Todo esto lleva a repensar el sistema tributario y ver cuál es el Estado que todos queremos.
Planteamientos del sector privado
Cuando se le consulta acerca de la propuesta del sector privado, el doctor Palacios expone: Producir. incrementar el cumplimiento de las obligaciones, pero para eso es necesario revisar la estructura impositiva del país.
¿Se requiere mucho tiempo para esa revisión de la estructura impositiva?
Lo lógico es que esa discusión se haga en la Asamblea Nacional. Estamos en un período de cambios, un período en que comienza a hablarse de transición, pero para tener una transición exitosa tiene que haber estabilidad económica y hay que verlo a largo plazo. Nosotros estamos proponiendo una visión de coyuntura, actuar inmediatamente de cómo incidir favorablemente en la polìtica econòmica para buscar la recuperación y luego, entonces, con un proceso de reforma integral que implica la redimensión del Estado, profundización de la descentralización, revisión de toda la imposición bajo parámetros de armonización, coordinación y estructura orgánica; es decir, con toda una serie de principios que permita la coexistencia del tributo sin redimensionamiento confiscatorio e irracional que afecte la producción de bienes y servicios, el acceso en consecuencia a los mismos por parte de la población, tiene necesidad de mayor tiempo.
Las medidas de coyuntura pueden hacerse incluso, a pesar de que la Ley de Optimización de Trámites Administrativos, en lo personal —subrayo en lo personal—- porque tiene ciertos visos de inconstitucionalidad, pero hay que cumplirla apegado a la vieja expresión “dura lex, sed lex.” En esa visión de la Ley vigente, la presidenta encargada como cabeza del Ejecutivo, puede perfectamente pudiera establecer un IVA mensual, establecer mecanismos de revisión y simplicidad del sistema impositivo, variar las alícuotas impositivas, e incluso proponer la eliminación del impuesto inflacionario, regresivo y poco efectivo que es el impuesto a las grandes transacciones financieras.
Igualmente existe ahora, sin necesidad de ir a la Asamblea Nacional, una comisión de coordinación y armonización, que presidió en su oportunidad la misma presidenta encargada, debería llevar a calmar el país por el tema de la voracidad fiscal. Hay alcaldes, no necesariamente oficialistas, sino también de oposición que tienen un proceso violento de estructura tributaria que atenta con la seguridad alimentaria, atenta contra la industrialización y atenta con las fuentes de empleo, porque abusan de la alícuota impositiva, violentan la Ley de Armonización y Coordinación y, además, crean procedimientos de cobros que no están establecidos en la ley.
Existen mecanismos que puede implementar la presidenta encargada, de acuerdo a la Ley de Optimización, la Ley de Coordinación y Armonización Tributaria, y un mecanismo complementario, que es el Consejo Federal de Gobierno, el cual podría establecer mecanismos para reorganizar en coyuntura las finanzas públicas.
Hay que revisar el IVA
En torno al Impuesto al Valor Agregado (IVA), el doctor Palacios dice que en relación a otros países es bajo; sin embargo, es un impuesto que tiene muchas exenciones, muchas dispensas, no tiene la aplicación, por ejemplo coordinada con las zonas francas, puertos libres y otras zonas excluidas de la vigencia de impuesto.
Hay que revisar el IVA, porque es el gran impuesto y hay que mantenerlo, sostiene. Hay que buscar mecanismos de deducción a los contribuyentes, establecer reducciones excepcionales estrictamente necesarias, aplicar mecanismos de facturación como la factura electrónica. Es importante que haya un pasado avanzado en la facturación tributaria y establecer mecanismos simplificados, que permitan que el impuesto se cumpla día a día.
Con un impuesto como el IVA bien organizado, un Impuesto sobre la Renta bien estructurado en forma armónica en posición directa e indirecta, todas las demás imposiciones nacionales tienden a reducirse.
Cuando se le observa que para llevar a cabo todo lo que está exponiendo, necesariamente, tiene que haber un proceso de transición en el país, el doctor Palacios inmediatamente da a conocer su opinión muy clara:
Bases consensuales de la transición
Quien te habla —–y es a título particular si hago la insistencia—-, preocupado por la visión del país, sin duda alguna, creo que hace falta una transición política que conduzca al establecimiento de bases consensuales de inclusión, de respeto, de reinstitucionalización, las cuales nos van a llevar a todos estos temas que tratamos. Inmediatamente captaste la idea: hace falta la institucionalidad. Creo que con estas decisiones que yo estoy diciendo de coyuntura se puede ir preparando esa forma de reactivar la economía, que es una obligación de todos.
No solo debemos estar preocupados, matiza el docente y académico. Y no puede ser únicamente del sector privado formular los planteamientos de proponer, colaborar y contribuir a la definición de esas bases consensuales porque al fin y al cabo, cuando se reactive la economía se beneficia no solamente el Estado.
El Estado podrá tener mayores fuentes de ingresos, mayor generación de estructura de seguridad jurídica, mayor generación de institucionalidad, condicionamientos estos que son importantes. De la misma manera el sector privado podrá absolver mayor fuentes de trabajo, incorporar nuevas tecnologías, atraer importantes inversiones, que contribuirán indudablemente a tener una economía estabilizada con tendencia a la sostenibilidad.
Sobre este particular, nuestro entrevistado indica que hay medidas que son inmediatas, aunque se tienen que discutir políticas monetarias, económicas, comerciales y fundamentación en el aspecto fiscal.
Concretamente, en lo que respecta a la política tributaria hay que tratar la reforma, modificación de la estructura impositiva y la gestión tributaria que permita el mejoramiento de la administración en esa rama.
Si esas medidas de coyuntura se van adoptando se puede establecer una base transicional de gestión y luego, entonces, si se va a una visión a largo plazo, importante por demás, que parte de la necesidad de reorientar al Estado.
Políticas monetarias erráticas
Le preguntamos: ¿Con este dólar que, oficialmente, todos los días crece indeteniblemente, no es un obstáculo para que haya inversiones actualmente en Venezuela? Y de inmediato responde:
El problema del dólar y de todas estas diferencias cambiarias es producto de políticas erráticas, desde el punto de vista monetario económico o la omisión de políticas. Si se decide adoptar una serie de medidas, entre las cuales figuran la reducción de ciertos gastos improductivos, establecer un sistema impositivo importante, se reactiva el crédito a las empresas, se destruyen las presiones que existen sobre la banca en cuanto al encaje y otras medidas de coyuntura, se incentiva (por ejemplo) la inversión en el mercado de capitales, que es una fuente alternativa de crecimiento, Venezuela se va a orientar hacia el rumbo positivo de la actividad económica que permitirá lograr la sostenibilidad no como un deseo, sino como una realidad cierta.
Pacífico Sánchez – El Impulso

