Gustavo Coronel: Jorge Luis Borges en Harvard

Compartir

 

EN 1967-1968 Jorge Luis Borges visitó la Universidad de Harvard y dio seis conferencias sobre poesía, en inglés, sin tener notas consigo, las cuales – ya estaba ciego – no le hubiesen servido. Las conferencias llevaron los siguientes títulos:

1. Los Enigmas de la Poesía (Pueden saltarse la Introducción, la cual no contribuye mucho))

2. La Metáfora

3. El Arte de Contar Historias

4. La Música de las Palabras y la Traducción

5. Pensamiento y Poesía

6. Credo de poeta

Las conferencias fueron grabadas y conservadas en los archivos aunque solo fueron publicadas por la universidad, tanto  en su versión original como en español muchos años después, en 2000.  Las conferencias originales pueden escucharse aquí:  Jorge Luis Borges en Harvard: Regreso a la cabina de escucha de la sala de poesía

Jorge Luis Borges

El libro en español  lleva por título “Arte Poética”, 2000.

Como admirador de Borges, casi diría un fanático de sus poemas, he leído el libro y, más aún, con una profunda emoción y sensación de intimidad  lo  he escuchado hablar sobre poesía. Fue él quien me clarificó la esencia y la naturaleza de la poesía  y me puso en el camino de apreciarla, no por su significado conceptual sino por la magia de sus palabras, de sus ritmos, por la belleza de las cadencias y las metáforas, las cuales son con frecuencia obras de arte por sí mismas. Al oír sus conferencias me  ha impresionado la claridad de su idioma inglés, pronunciado de tal manera que cada palabra parece tener vida independiente, así como la  amplitud de su universo poético.

No me creo capaz de analizar en detalle las conferencias que Borges dio en Harvard y las traigo aquí para el deleite de aquellos lectores que aman la poesía. Solo me limitaré a mencionar algunos pasajes de esas conferencias que me llamaron particularmente la atención.

En El Enigma De La Poesía Borges nos dice que algunos autores escriben sobre poesía como si ello fuera un deber y no lo que es en la realidad: una pasión y un placer. La poesía, nos dice Borges, está acechando a la vuelta de cada esquina y puede surgir en nosotros en cualquier momento. Cita Borges el trueno en los versos de John Keats en “Al Asomarse por primera vez al Homero de Chapman”. Keats habla de Cortés viendo el Océano Pacífico por primera vez: “Cuando con ojos de águila por primera vez divisó el Pacífico… callado, allá en lo alto de un monte de Darién” usa frases sencillas que transmiten una sensación de gran poder.

En La Metáfora Borges dice que los chinos llaman el mundo “Las diez mil Cosas” y nos habla de las “metáforas patrón”, aquellas que se repiten una y otra vez, es decir: ojos y estrellas, la idea del tiempo que fluye como un río, como en Manrique: “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir”, o como en Tennyson: “el fluir del tiempo en medio de la noche”. Otra de las metáforas modelo es aquella de la “vida es sueño” o, en Shakespeare: “”Estamos hechos de la misma materia que los sueños”. O, la de Walter von der Vogelweide: “¿He soñado mi vida, o fue un sueño”? , que nos recuerda lo que dice Frank Herbert en su poética obra de ciencia ficción, “DUNE”: “Una finta dentro de una finta dentro de una finta”. O, la de Homero: “el sueño de hierro de la muerte”. Habla de las bellas metáforas relacionadas con la violencia y recuerda: “la batalla, un encuentro de ira”.

En el  Arte de contar historias Borges nos habla de las historias como metáforas. Para Borges la poesía no existe solo en base a metáforas sino en base a historias. La primera historia, nos dice, es la historia de Troya, sobre un hombre que ataca una ciudad que no conquistará nunca y que morirá antes de que la ciudad caiga. Para Borges las tres historias, la de Troya, de Ulises y de Jesús “le han bastado a la humanidad”. Han sido contadas innumerables veces. Y el hombre siempre estará sediento de oírlas una y otra vez.

La música de las palabras y la traducción.  Al oír esta conferencia pienso en mi dilecto amigo, a quien no he visto nunca, Rodolfo Izaguirre. Como Borges Rodolfo ha sido un mago de las palabras, aún aquellas del más  común uso, las cuales adquieren un bello y noble significado  en el contexto poético que el poeta les confiere.

Cuando Tennyson traduce del alemán antiguo llama al sol  “La Lámpara del Señor” pero la metáfora utilizada en el original no se le quedaba atrás, era “la brillante candela de Dios”.  Cuando los griegos hablan de Ars Longa, vita brevis el gran poeta Chaucer nos lo dice así, musicalmente: “The life so short, the craft so long to learn”. La vida tan breve, el arte tan duro de aprender.

Y, al hablar de traducciones, Borges menciona el Rubaiyat:

Despertad, la mañana en el cuenco  de la noche

Ha lanzado la piedra que pone las estrellas a volar

Y, ay, el cazador de Oriente ha capturado

El torreón del sultán en confusión de luz.

 Pensamiento y poesía

 En esta conferencia Borges habla de las palabras, de su significados originales y de las posibles maneras que esas mismas palabras pueden adquirir un significado poético. Por ejemplo:

“Hasta que no agoniza el fuego en el hogar

No buscamos la amistad de las estrellas…”.

Hay versos que no tienen sentido para la razón pero si lo tienen para la imaginación.

Por ejemplo, hablando de un poema del poco conocido poeta boliviano Ricardo Freyre:

Peregrina paloma imaginaria

Que enardeces los últimos amores

Alma de luz, de música, de flores,

Peregrina paloma imaginaria

Borges nos dice, esto no significa nada pero se sostiene sobre su belleza.

Credo de poeta

En esta conferencia de cierre Borges nos dice que solo tiene un credo vacilante, hay tantos credos como poetas. Nos habla de su primera y extraordinaria impresión cuando su padre recita a Keats:

“Tú no has nacido para la muerte !inmortal pájaro!

No han de pisotearte otras gentes hambrientas”

Borges dice que en ese momento las palabras fueron para él una revelación. No las entendía. Lo que le llegaba era la música de las palabras. Dice que fue en ese momento que su destino se consolidó  alrededor de la poesía y del intelecto. De allí en adelante, dice, aunque nadaba, se enamoraba (frecuentemente amores no correspondidos) o contemplaba atardeceres, el destino central de su existencia han sido las palabras y como transformarlas en poesía. En esta conferencia Borges nos habla de sus fuentes de inspiración. Son demasiadas para condensarlas aquí: Walt Whitman, Mark Twain, Cervantes, Las Mil y Una Noches, Robert Frost, Walter Scott, Flaubert…

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado