Carlos Casanova: No aprendieron la lección

Compartir
 

 

Regresamos a lo mismo. Para la revolución socialista en ejercicio del poder, la economía es de planificación central, por lo cual se creen con el derecho de intervenir en la creación y distribución de la riqueza que la sociedad genere. Esta revolución intervino la economía del venezolano y nos trajo a esta crisis de la que no saldremos ya, que es el modelo de vida socialista, no es crisis.

La regulación de precios crea escasez, en Venezuela se mantuvo por muchos años la regulación y el resultado no fue distinto a la regulación que en su tiempo el emperador romano le estableció por precio al pan y éste desapareció.

La experiencia enseñó con muchos sacrificios que con la regulación de precios ni se lograba un precio justo, ni aparecía el producto, el propio gobierno al aflojar la rigidez de esta medida hace un par de años, con ello solo logró que aparecieran nuevamente en el mercado los productos.

Revisemos casos actuales: La Corporación Venezolana del Café, S. A. indicó que por órdenes del Ministro del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras, quedó anulado el comunicado CVC/PRE N° 001 de fecha 1° de Noviembre del presente año, el cual establecía los precios temporales mientras se estabilizara el precio internacional del café; esto indica que hace depender su decisión del precio internacional, variable que el Gobierno no puede manejar.

Que señalan los productores que un saco de café en 170$ no cubre los costos de producción, claro, solamente un saco de fertilizante ronda los 110$ ¿Qué números de referencia usa el Gobierno para establecer precios si no maneja sus variables?

Ahora bien, para la revolución, todo viene con una excusa, afirman que tienen que regular el precio por su constante aumento.

Tenemos en consecuencia que el Gobierno admite que existe un aumento, lo que no quiere explicar es su razón. Y ese aumento lo crea el propio gobierno, lo concibe ¿Cómo lo hace? El aumento está asociado al financiamiento monetario que es ilegal y que se le hace al fisco, esto por la liquidación de la autonomía del Banco Central de Venezuela, que nunca debió suceder.

Los expertos en el área indican que los préstamos al fisco nacional (gobierno) son de 17 veces la base monetaria, circunstancia que no debió suceder y representa 11 veces la liquidez.

 

El problema lo crea el gobierno pero no lo soluciona, la regulación no es la respuesta estructural a la causa que lo crea, si no existe una política económica validada científicamente cualquier camino será equivocado.

¿Cómo puede esta impresentable revolución hablar de política monetaria si el bolívar dejó de ser el signo monetario sustituido por el dólar y el peso? ¿Cómo puede hablar de política económica si el salario mínimo perdió el 67 % de su valor?

Que no le quede duda que esta crisis es orgánica, destinada a mantenerlo en la pobreza y en la subsistencia.

Ahora imagínese la voracidad con la cual el Seniat sale a perseguir infractores, con multas ancladas al petro que sube permanentemente y pagaderos en dólares, pues veremos cierres, escasez y multas.

En tiempos de democracia ya el equipo económico habría renunciado, esto en razón a que el fundamento del gobierno es el ciudadano, en revolución el fundamento es la dominación por pobreza, con lo cual no cambiará su estilo y modelo de gobernar, la economía para la izquierda ortodoxa es de planificación central estatizada.

Busca esta revolución avanzar en una burguesía de su propio color e identidad, como sucedió con Rusia, su propia burguesía; al final no pudieron, aquí tampoco, lástima el tiempo que se pierde y la gran cantidad de los que acompañaron este desastre diciendo yo no fui y los que seguirán diciendo lo mismo.

Yo no fui, yo me salí antes. Eso sí, todos en el Imperio.

Feliz inicio de La Navidad

 

Compartir
Traducción »