El foco del diálogo deben ser los venezolanos, dijo Javier Contreras

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El politólogo y jesuita Javier Contreras afirmó que el nuevo proceso de diálogo necesita una reorganización de las expectativas reales, adecuarse a la realidad de los venezolanos y los escenarios políticos actuales.

Según palabras de Contreras, los venezolanos se han sentido defraudados porque los diálogos anteriores no se condicionaban con la realidad. Pero insiste en que tal vez ahora el escenario de encuentro sea un buen punto de partida.

Entre lo positivo de este nuevo proceso de diálogo, dijo, está el descongelamiento de los fondos internacionales que se puede llegar a dar a través de una figura de una comisión de la ONU administrando una serie de bienes que podrían ser reinvertido en temas sociales para el país. Sin embargo, eso no es más que una solución a medias, consideró.

Habría que definir y esperar que se establezcan los mecanismos de contraloría para que las puertas que se puedan abrir redunden en beneficio de la población venezolana. Que no termine siendo una salida o válvula de escape en lo financiero para la administración de Maduro, afirmó en entrevista concedida a Radio Fe y Alegría Noticias para el programa De Primera Mano.

Las sanciones no son efectivas

El otro aspecto positivo es la posibilidad de empleos en el campo relacionado al petróleo con la aprobación de Estados Unidos para que empresas como Chevron puedan volver a operar en territorio venezolano, con algunas condiciones, cuyo hecho ya se cumplió.

El gobierno de Estados Unidos autorizó a la petrolera Chevron a retomar operaciones limitadas de extracción de recursos naturales en Venezuela. Esto, como resultado de la reanudación del diálogo entre ambos sectores políticos del país para proporcionar un alivio de sanciones específico basado en pasos concretos que rebajan el sufrimiento del pueblo venezolano y apoyan la restauración de la democracia, según reseñó la agencia de noticias EFE.

 

Para el politólogo, las sanciones no son efectivas en ningún caso. Apuntó que si algo ha demostrado la historia reciente es que las sanciones no son otra cosa que un saludo a la bandera si no van acompañadas de un trabajo legítimo y honesto con un impacto de adentro del país.

Estados Unidos negocia por interés

Recordó que Estados Unidos ha negociado con el Gobierno de Venezuela. A eso hay que ponerle atención sobre cómo ha cambiado el escenario internacional entre ambas naciones.

La liberación, excarcelación o intercambio de los dos ciudadanos venezolanos familiares de Cilia Flores (condenados a más de 18 años de cárcel por delitos implicados al narcotráfico) es un ejemplo de ello.

La nota del Gobierno venezolano fue llamativa porque decía que habían logrado el excarcelamiento de dos jóvenes ‘injustamente arrestados’ en Estados Unidos y por razones humanitarias liberaron a unos ciudadanos norteamericanos. En el fondo y la realidad es que Estados Unidos negoció con la administración de Maduro, le dio una legitimidad internacional de la cual carecía y liberó a dos personas involucradas con el narcotráfico. Cuando ese tipo de acciones se dan cuando a la par hay unas sanciones establecidas, habla de que hay una hipocresía en el concierto internacional, sentenció Contreras.

María José Núñez – Fe y Alegría Noticias

 

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