Luis Bravo: No hay lugar para el fatalismo negador del progreso

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A 10 años Golpe de Timón: Revolucionarios profundizan transformaciones para la construcción del socialismo. VTV

Los bonos venezolanos los venden a dos centavos por dólar. El Pizarrón de Fran/Costa del Sol FM

Tiene que cambiar la Educación en la dirección y sentido del progreso social e individual,  para que pueda ser factor positivo de cambio para el país, no función estatal incómoda,  sólo  útil para el control social y el empequeñecimiento cultual,  como viene ocurriendo. Se puede interpretar de lo que propone la académica Gioconda Cunto de San Blas en artículo que se transcribe en este Nº 923 del boletín semanal de la  Memoria Educativa Venezolana, donde dice que el país tiene que cambiar y la Educación bien conducida deber ser herramienta para ello. Hace una afirmación, polémica para algunos,  según la cual el rumbo de los cambios económicos que necesita nuestra sociedad podría vincularse a una “relación laboral basada en la automatización, robótica, inteligencia artificial y otras, en el marco de la V Revolución Industrial de este siglo XXI”. Tal como son las prioridades para los ajustes que los países punta están haciendo para mantenerse a la vanguardia de las permutas que exige un siglo profundamente marcado por la digitalización de la Economía Política razonable, agregamos a lo que dice Gioconda San Blas.

 

Quien no se monte en ese carro no puede aspirar a mejorar la vida de sus nacionales, palabras más palabras menos,  es una afirmación contundente que llama a no seguir dándole la espalda  a los grandes cambios científico-tecnológicos que están ocurriendo.  Señala con detalle,  apoyada por el trabajo de la entrañable Olga Ramos, la UCAB,  Hum Venezuela y Fundaredes, que la Educación en Venezuela está en muy mala forma frente a esos cambios,  tanto que hace difícil su necesaria conversión en instrumento para el cambio que nos conduzca por la senda del desarrollo. No obstante en el trabajo de Gioconda Cunto no hay lugar para el fatalismo negador del progreso social por intermedio de la Educación, insiste en la posibilidad de que incorporando la Educación Nacional al curso de las grandes transformaciones tecnológicas que se están dando,  podremos contribuir realmente al cambio de país por la senda de crecimiento y la justicia social, como lo han hecho otros países: ¿Por qué no nosotros?

923 Memoria Educativa Venezolana, paso a paso

 

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