Arturo Molina: Implosiona la élite del G-4

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Hay familias que al sentarse a conversar sobre herencia llegan a acuerdos, o entran en conflicto. Los repartos económicos o de bienes siempre tienen sus esquirlas. El dilema es mayor cuando la distribución no es equitativa entre las partes, porque terminan delatándose entre ellos. Las denuncias que surgen a la luz pública sobre la administración, de allegados al G4, con empresas venezolanas radicadas en el exterior, comienzan a generar olores nauseabundos. Nadie asume su culpa, pero se ven abandonos del barco.

Lo que llamaron el interinato les sirvió a algunos cercanos a la élite G4, para establecerse en el exterior, disfrutar de las mieles del buen y cómodo vivir, mientras se burlaban de los venezolanos que se mantenían en pie de lucha en el país reclamando el derecho a ser tratados por el régimen como personas y no como simples objetos. Convocados a la protesta, salían con sus banderas y pitos, a tragar gases lacrimógenos y recibir los impactos de las balas o perdigones, según la decisión del gobernante para el momento. Esos miles vieron a sus familias marcharse del país para seguir sobreviviendo. Ya son más de 7 millones los ausentes. Muchos de ellos intentando atravesar la selva, unos lo han logrado, otros no pudieron llegar al destino seleccionado. De eso también se han mofado eso que llaman G4, al igual que el oficialismo.

Esa parte de la oposición venezolana (G4) se acostumbró a decidir sobre lo que debía hacerse con la voluntad de los ciudadanos que no comparten el proceder del actual sistema de gobierno. Así han transcurrido largos 23 años con resultados nefastos, y la creciente desconfianza hacia los actores políticos e instituciones partidistas. No le bastó a esa cúpula haber llamado a la abstención desde el 2005 a la fecha para que el régimen se hiciera de todos los espacios de poder. Cuando participan lo hacen para dividir el electorado entre los químicamente puros e impuros, pensando en sus apetencias particulares por encima del interés del país. A esa élite pervertida se les evapora el tiempo. El apoyo internacional es irrisorio, y en ese entramado el oficialismo gana terreno.

 

Los que pretenden seguir comulgando a favor del régimen con sus acciones traicioneras hacia la disidencia, sin duda serán denunciados. La elección del candidato de las oposiciones para presidenciales 2024, no puede ser por capricho, menos por exclusiones. Que participen todos, que le digan al país lo que se proponen hacer para cambiar la terrible situación de hambruna y miseria por la que se transita actualmente. Que sean los venezolanos los que seleccionen la mejor propuesta. Implosiona la élite del G4, pero no debe ir por ese precipicio todo el país.

jarturomolina@gmail.com – @jarturomolina1 – www.jarturomolina.blogspot.com

 

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