William Anseume: La OIT en Caracas y ahí tampoco saldrá ileso el régimen

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Lo sabíamos. La Comisión de Encuesta, el máximo nivel de reclamos de la Organización Internacional del trabajo, se instaló con la mesa de diálogo social esta semana en Caracas. En palabras llanas: obligó una vez más al régimen a escuchar los reclamos que no ha querido siquiera oír, menos aún buscarle solución y a rendir cuentas de las solicitudes de la reunión anterior.

Es esta una prolongada sesión, obligada por los países del mundo que integran la OIT. Recordemos bien la pataleta de uno de los ocupantes anteriores del ministerio del trabajo en Ginebra, oponiéndose a que la Organización avanzara este año, pedía postergar el proceso para el año próximo y sus intenciones fueron aplastantemente derrotadas entonces, voto a voto, por el orbe. Así que, con mucha contrariedad para el despotismo, la OIT se instaló en Caracas.

Los encuentros con la Confederación de Trabajadores de Venezuela y representantes de las grandes centrales del país son muy estrictos, cerrados, porque la Comisión tiene tareas muy puntuales que cumplir. Reclamos y reconvenciones muy precisos que hacerle al régimen, a solicitud expresa de FEDECAMARAS, esto también hay que reconocerlo, y de los trabajadores del país, sumados al planteamiento de los empresarios. Pero hemos sido insistentes. Un grupo de directivos de asociaciones de profesores asociadas en FAPUV, hemos venido gestando, nos propusimos hace días, aprovechar al máximo tan alta presencia mundial, llegarle directamente a la OIT para que escuchara nuestros reclamos universitarios que no pueden esperar más.

 

Así, recayó sobre Víctor Márquez, presidente saliente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela, la valiosa oportunidad de presentar directamente los reclamos, con el compromiso de documentarlos, minuciosamente, uno por uno, los próximos días, debido a lo intempectivo y sorpresivo del llamado con el que la OIT tuvo la gentileza de recibirnos. Se plantearon todas las violaciones a los convenios laborales internacionales firmados por Venezuela. Especialmente lo relativo a la atropellada intangibilidad y progresividad de los derechos laborales.

Así como en la Organización de Naciones Unidas el régimen del terror resultó mundialmente vapuleado estas dos semanas por la producción y el tratamiento del informe de la Misión de Determinación de Hechos, la sola presencia de la OIT en Caracas, obligada por las circunstancias que imponen una atención pormenorizada de la situación de violencia laboral, de esclavitud moderna, resulta un duro golpe a la posición del régimen contra los trabajadores venezolanos en general. Los universitarios sumamos nuestra voz a las de otros compañeros de otros sectores que hicieron lo propio. Para que la OIT se entere directamente de los atropellos laborales. Falta la respuesta. Falta la detención y el giro que se le obligue a dar al despotismo. Nosotros, orgullosamente, también participamos para intentar doblegar al régimen en sus aspiraciones y concreciones contra los trabajadores venezolanos, muy a pesar de quienes entre los trabajadores se le han entregado vulgar, pública y descaradamente al régimen del terror.

 

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