Marina Ayala: La vulnerabilidad del niño

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Se tomaron en serio aquello de “prohibido, prohibir” la demagogia reinante en las políticas que están hundiendo nuestras sociedades les da temor prohibir las conductas que ponen en riesgo a otros y al bienestar común. Si se trata del porte de armas sin restricciones, enseguida sale un movimiento con la teoría de que prohibir o fortalecer los requisitos no es la solución. Sigue, entonces, el problema igual con niños matando en las escuelas y portando armas sin tener criterio de como emplearlas. No es popular manifestarse en favor de alguna restricción y cada vez más escuchamos declaraciones de dirigentes políticos, como las acabadas de emitir por Irene Montero que obligan a detenerse y preguntar ¿A dónde nos dirigimos? ¿Qué mundo es este que se ahoga en su propia descomposición? ¿Será necesaria la extinción, hundidos en equívocos para que otro mundo más fresco y sano nazca?

No Irene, los niños deben ser protegidos, cuidados, esa es la principal labor de los padres. No se trata de derechos a decidir lo que aún no tienen claro en un mundo complicado que recién comienzan a descubrir. Su mundo aún está lleno de fantasías, cuentos y fantasmas. Es la edad del predominio imaginario que va moldeando y organizando un mundo simbólico. Los niños aun no dominan el lenguaje y por lo tanto aún no han podido decidir qué es bueno y qué es malo para ellos. Esa será su principal tarea con la ayuda de los padres, maestros y amiguitos de su edad. Es el tiempo en que se va gestando la personalidad y en la que se van definiendo las características particulares que serán suyas como hombres o como mujeres. Es el tiempo de introyectar las leyes y de formar criterios. Déjate de hablar disparates, de ser irresponsable.

La sexualidad es muy compleja y delicada porque generalmente se trata de obtener placer con otro. El placer se busca, el displacer se evita. Pero buscando placer sin criterio podemos tropezarnos con los espantos. Hechos traumáticos vividos en la infancia gestan las enfermedades mentales y definen la vida de un ser humano que queda atado a ese momento. Seducir y manipular a un niño no acarrea ninguna dificultad. El niño va detrás de lo que le ofrecen con inocencia absoluta. Sus cabezas aun no albergan dudas y no conciben la maldad hasta que se la tropiezan. Un niño seducido a temprana edad quedará marcado y amputado de por vida.

 

Uno no va por la vida entregándose sin contemplaciones a lo que le gusta. La vida requiere cierto control y disciplina. Frustraciones y postergaciones de los placeres y gratificaciones es algo que debe estar contemplado en la educación. A un niño no se le debe complacer en todo por más berrinche que arme, la palabra “No” debe estar también en su vocabulario. La negación es esencial en las construcciones lógicas, y el pensamiento que ayudamos a formar debe ser un pensamiento lógico capaz de discernir la verdad, capaz de detectar la mentira. Muchas son las tareas que hay que emprender en la maduración y en el hacerse humano. No es fácil, no todo el mundo lo logra. Llegar a una maduración afectiva que le permita afirmar su destino, como hombres y mujeres, es el mundo que los debe absorber. Lo otro vendrá después y no sin tropiezos y dificultades.

Pero aquí estamos soportando discursos demagógicos que contribuyen a las desmoralizaciones en un mundo perdido y sin criterios definidos de lo que está bien y de lo que está mal. Irene está muy mal que en tu posición no muestres formación al respecto y contribuyas a crear más confusión. Un niño no puede saber qué quiere, un niño es vulnerable.

 

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