Cesáreo Espinal Vásquez: El cardenal Rosalio Castillo Lara

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En septiembre de 1949, comencé estudiar en el internado del famoso Liceo San José en la ciudad de Los Teques, Estado Miranda, me presenté como a las seis de la tarde había llegado a las cuatro esquinas de la ciudad y me fui por caminos de montes de una hacienda y preguntado adonde quedaba el Liceo San José de los Salesianos, con mi maletica a cuestas, llegué  como a las 7 de la noche, toque la puerta del Liceo y ya los internos estaban  en misa. Me recibió el Director, el padre Isaías Ojeda, excelente educador y admirado salesiano quien  muy amable me preguntó que donde había nacido, le contesté, de Carúpano ¿Y tú viniste solo?, le respondí, mi padre falleció en octubre de 1946  de 42 años de edad y mi madre de 30 años de edad, 12 años de matrimonio,  con cinco hijos quedó en esa ciudad, atendiéndoles y representando la fábrica de calzados, la tenería y demás actividades comerciales, que fueron de mi papá. Me dijo, el padre Ojeda, Director del Liceo San José, Dios te bendiga y me presentó al padre Jorge Lochs (puyula) para que me hiciera algunas preguntas de bachillerato, revisara mis documentos, ya que tenía aprobado el 2 año y mi ingreso al tercer año; en cuanto a la mensualidad Bs. 300,oo hablaríamos después y me aceptó en el internado no sin antes pasar por la capilla. Mi emoción era muy grande, en el Liceo San José habían estudiados y estaban estudiando Carupaneros. Al terminar la misa, me esperó en la puerta un sacerdote, quien me dijo ser el padre Rosalio Castillo, me dio la bienvenida y me dijo que era el padre Consejero (1949-1950); me invitó al comedor y luego me llevó al dormitorio, que era un salón grande con ventanas abiertas sin puertas, dando al patio y me señaló mi cama. Esa noche casi no dormí, dando gracias a Dios. Así, con voluntad y la voluntad de Dios, tuve la decisión y la bendición de ingresar al Liceo San José. El padre Consejero, Rosalio Castillo, estaba recién ordenado sacerdote por el Arzobispo de Caracas y Primado de Venezuela, su tío Lucas Guillermo  Castillo Hernández.  El  padre  Castillo,  en  su humildad   cristiana,  don  de  gente  e  inteligencia,  nació  en  Guiripa, Maracay, Estado Aragua, el 4 de septiembre de 1922. En 1940, ingresó a la Congregación salesiana y su ordenación el 4 de septiembre de 1949. En 1950 se fue a Turín a estudiar Derecho Canónico en la Universidad Salesiana, desde allá, me envió postal dirigido a Don Cesáreo, el recordado Presidente de la Compañía de San Luis Gonzaga. Se graduó en 1953 y fue designado Director de estudios de la Casa Salesiana de Caracas 1953-1955. Provincial de la Orden Salesiana en Venezuela  (1866-1968) y es nombrado miembro del Consejo Superior  de  la   Congregación  en  1968.   Consagrado   Obispo  en  1973  y representante de la Conferencia Episcopal y Secretario de la Comisión para la revisión del Código de Derecho  Canónico  en  1975.   Residenciado  en  Roma  fue  Consultor  de  la Congregación de Obispos en 1981 y a la dignidad Arzobispal en 1982. El 24 de abril de 1985, recibió la dignidad de Cardenal, el tercero de Venezuela. Administrador General de la Santa Sede (5-12-1989) y Presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la ciudad del Vaticano (19-11-1990). El papa Juan Pablo II lo designó su delegado en el Congreso Mariano Nacional celebrado en Guanare (1992), Estando en su país, fallece el 16 de octubre de 2007, de 85 años de edad, por motivos de salud. Asistí a los actos en la Iglesia Don Bosco de Altamira, Caracas.

Mi persona tuvo el honor siendo Ministro de Relaciones Interiores (e), en 1985 de darle la bienvenida en nombre de Venezuela, su querido país, investido de la dignidad de Cardenal, y luego desde Roma me envió una postal con su foto y su firma con fecha 26 de septiembre de 1985 “A mi querido ex-alumno Dr. Cesáreo Espinal, Ministro de Relaciones Interiores y a su distinguida familia con una especial bendición”. Es una sinopsis muy ajustada del tránsito terrenal por este noble y grande venezolano, de quien nos sentimos orgullosos.

En mi pasantía por el Liceo San José de Los Teques, mis recuerdos son imperecederos, además del mas alto nivel personal, de educadores y eclesiásticos de los sacerdotes y profesores civil, fue ante todo, la fraternidad y la motivación del espíritu de  superación  cristiana. Allá  nos  encontramos de condiscípulos  y afectuosos amigos a Carlos Alberto Moros, futuro médico, fue Rector de la Universidad Central de Venezuela; a José  Luis  Bonmeson, abogado, Rector de la Universidad de Carababo y fue Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. A mis amigos carupaneros José Blasini Benedetti; José Jesús Martínez Vera; Polisto Angrisano Nuñez; Luis B. Espinal Vásquez; Abraham Fejure; Teobaldo Angeli; Jesús Aquiles Vásquez Nuñez; y de Caracas y otras ciudades: Pedro Luis y Hernán Boulton,  José Toro y a tantos fraternos condiscípulos y luego en actividades profesional, que los tengo en mi mente y en mi alma, pero que al pasar tanto tiempo, mas de 70 años, muchos han fallecidos y otros, que no recuerdo de inmediato. Gracias, gracias a Dios por haber tenido la oportunidad de convivir con todos esos condiscípulos en el internado del Liceo San José de los Salesianos en la ciudad de Los Teques y con el Cardenal Rosalio Castillo Lara, recordando su nacimiento el 4 de septiembre de 1922, hace 100 años con esta apretada semblanza. Dios bendiga a Venezuela.

 
Rosalio Castillo Lara
Rosalio Castillo Lara

cjev34@gmail.com

 

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