Ángel Cacique: Con Catia No Hay Quien Pueda. El precio del dólar lo fija el mercado

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Catia. Tan cerca de Miraflores (el epicentro del poder en Venezuela) y tan lejos de sus acciones. Siempre díscola, combativa, ante el olvido y la desidia se empeña en sobrevivir, desarrollarse, hasta el punto que hoy pudiera con derecho reclamar el derecho a ser considerada como una Zona Económica especial y sí se tienen dudas la acción reciente de fijar, de comercializar y producir en función del precio del dólar a su valor de transacción real es un buen ejemplo.

Cuenta la leyenda que fue fundada primero que la ciudad Santiago León de Caracas, por el conquistador mestizo Francisco Fajardo al crear la Villa de Catia, esto lo fundamenta El cronista de Caracas Guillermo Durand G. “El topónimo de Catia existía mucho antes de la fundación de Santiago de León de Caracas por Diego de Losada. Tan cierta es esta aseveración, que ya Francisco Fajardo en su segundo viaje de conquista, había fundado un pueblo con el nombre de “Villa de Catia” en 1557 “…que determinó llamar de este modo porque éste era la designación que daban a aquel lugar los indios comarcanos. De esto se infiere que el sitio de Panecillo, donde Fajardo había dejado su gente y en donde había de fundar pueblo, era la región que aún hoy día corresponde a la denominación de Catia”.

Precisa el Cronista que “No debemos olvidar que el llamado Camino de Catia (1845) primero, y el Ferrocarril Caracas-La Guaira (1883) después, la carretera vieja Caracas la Guaira y luego la moderna Autopista Caracas La Guaira conectaba la capital de la república con el puerto de la Guaira y el aeropuerto de Maiquetía, principales puntos de entrada de insumos, mercancías y viajantes a Caracas”, la construcción del sistema metro de Caracas (Y sus línea uno: Propatria, plaza Venezuela, Palo Verde e interconexión con las líneas  dos y tres y con ellas a los trenes que sirven a los teques y los valles del Tuy), resolvieron con la construcción de la Av. Sucre y la conexión con la Autopista Francisco Fajardo el problema tradicional de interconexión de Catia con el resto de la ciudad capital.

Comenta Guillermo Durand. “Estas circunstancias sirvieron entonces como polo de atracción del flujo migratorio campo-ciudad que se registrará a partir de 1935 por parte de una población campesina que procuraba fuentes de trabajos más estables y mejor remuneradas. Además, este hecho fue un atractivo incentivo para que se establecieran en Catia fábricas que diversificaron las actividades económicas existentes que comenzarán reclamar mano de obra barata y terrenos a bajo costo para asentarse y así aprovechar la importante red vial conformada por la autopista Caracas-La Guaira que la comunicaba con el puerto. Catia tuvo una vida bohemia y cultural que atraía a caraqueños de otras partes”.

Complementa el cronista Guillermo Durand “Es en este contexto que venimos describiendo donde se operó un importante auge de concentración poblacional en la parroquia Sucre, el cual asoma tímidamente en 1928 cuando se da inicio al ensanche de la Avenida Sucre y la construcción de la urbanización Nueva Caracas y la red matriz del acueducto. Pero la mayor intensificación urbanística de Catia, será a partir de 1936 cuando comenzará a levantarse la urbanización Pro-Patria (1941) diseñada por el arquitecto Carlos A. Guinand y el constructor José Guevara; después vendrían otras como la Urdaneta (1946) con 1.354 apartamentos; Francisco de Miranda (Casalta) con 768 del afamado Carlos R. Villanueva; “Ciudad Tablitas” (1952) con 976 apartamentos, también de Villanueva y Celis”.

 

Comenta el Historiador Guillermo Durand “Para los años ochenta del pasado siglo XX ya la parroquia Sucre acusaba una preocupante densificación de su población puesto que esos 10.093 habitantes que registró en 1936, acusarán cuarenta y cinco años después (1981) 352.805 pobladores, lo que planteó la necesidad para ese entonces de crear el proyecto de un nuevo municipio sólo para ese sector de la ciudad”. Obviamente las clases políticas dominantes en Venezuela siempre se han negado al desarrollo local sustentable, a la constitución de un poder municipal protagónico, participativo, eficiente, el objetivo ha sido siempre el fortalecer al ogro filantrópico, el estado omnipotente.

La parroquia Sucre, mejor conocida como Catia, es la segunda más grande del municipio Libertador, y también la más habitada: se estima que hay 750.000 personas, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). Entre las décadas de 1940 y 1950 eran 23 urbanizaciones construidas sobre montañas verdes que ahora están ocupadas por más de 200 barrios.

Pero años de olvido, de desidia oficial, políticas públicas y económicas desacertadas que, llevaron al pujante sector productivo, comercial, empresarial de Catia (Parroquia Sucre (cómo Maracaibo abandonada y sin un real)), pero Los emprendedores, empresarios, trabajadores, ciudadanos a pesar de las sistemáticas políticas de destrucción y olvido han logrado no sólo sobrevivir, sino que han convertido a Catia en una opción de desarrollo y de potencialidades económicas, en punto de convergencia de inversionistas criollos y extranjeros que entienden de su enorme potencialidad y le apuestan a su desarrollo a pesar de la evidente debacle nacional y aspiran no ser más una burbuja dentro de la burbuja en que se ha convertido la capital de la república.

Angel Cacique. @angelcacique, caciquecatia@gmail.com. 02128621814 / 04242168530

 

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