Teódulo López Meléndez: El pensamiento para el mañana que es hoy

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Hay que hacer brotar un pensamiento sostenido, sistemático, una respuesta para la libertad. Un nuevo paradigma bien puede llamarse reflexión.

El conocimiento se construye con la experiencia y desde las estructuras internas del individuo que reorganizan esas percepciones y hacen mundo. No puede concebirse un conocimiento sin los demás, lo que nos lleva a replantear la llamada inteligencia colectiva: aprender, colaborar y trabajar juntos. El aprendizaje de una sola opinión debe llegar a su fin, para que entremos en la era de conocer a los otros.

En su excelente texto sobre “los siete saberes necesarios”, Edgar Morin nos da varias lecciones para este siglo: debe mostrarse que no existe conocimiento que no esté, en alguna medida, amenazado por el error y la ilusión; el conocimiento debe ser pertinente, esto es, debe servir para conocer los problemas claves del mundo; enseñar la condición humana, es decir, enseñar lo que es común al ser humano y la necesidad de las diferencias; enseñar la identidad terrenal, porque la falta de conciencia planetaria nos está llevando a la destrucción; enseñar a enfrentar las incertidumbres, mediante la conciencia del riesgo y la estrategia; enseñar la comprensión, como garantía de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad; resaltar la ética del género humano vista como una antropo-ética.

En esta etapa que he definido, en infinidad de ocasiones, como de incertidumbre, la mejor manera de enfrentarla es conocerla. Si no aprendemos a comprendernos nos encerraremos en la repetición de los procesos destructivos del pasado.

 

En el informe “Los cuatro pilares de la educación”, (en un informe presentado ante la Unesco) Jacques Delors, señala cuatro bases: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y quizás el más importante de todos, aprender a ser.

Hay que enseñar a construir futuro sembrando la capacidad de diálogo y la argumentación que aprende del otro, mediante la siembra de la libertad, de pensamiento, de juicio, de sentimientos y de imaginación, en un contexto político de poder ciudadano.

He dicho siempre que el verdadero político es el que procura hacer inteligible el mundo para la gente. El político que no lo hace ejercerá siempre el pasado.

@tlopezmelendez

 

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