1.500 niños venezolanos se quedaron sin estudiar en Trinidad y Tobago

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La suspensión del programa “Equal Place”, puesto en marcha en 2019 para brindar educación a menores de entre 5 y 17 años, que incluye a refugiados y migrantes, limita el acceso

Más de 1.500 niños migrantes venezolanos que viven en Trinidad y Tobago se ven afectados por la suspensión del programa «Equal Place», puesto en marcha en 2019 para brindar educación a menores de entre 5 y 17 años.

Padres de los menores afectados divulgaron este martes, 24 de mayo, a través de las redes sociales que desde hace más de un mes los niños inscritos en el programa «Equal Place» no reciben sus clases virtuales.

Los padres y tutores preocupados por la situación indicaron que los maestros habían dicho inicialmente que los niños permanecerían de vacaciones por un corto periodo de tiempo. Sin embargo, en una reciente comunicación de las autoridades se les informó que el programa había sido suspendido.

¿Por qué no tienen acceso a educación?

«Equal Place» es un plan educativo temporal dirigido a solicitantes de asilo, refugiados y otros niños elegibles (de cinco a 17 años) que necesitan apoyo para acceder a la educación acreditada por el Gobierno de Trinidad y Tobago.

El programa comenzó principalmente a través de internet en septiembre de 2019, con oportunidades de apoyo presencial, una iniciativa conjunta de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Living Water Community (LWC) y la ONG Venezuela Solidarity Network.

María Rodríguez, madre de uno de los menores venezolanos que se beneficiaba del plan, mostró a través de la red social de Facebook su preocupación por que desaparezca «Equal Place». Se trata del único programa educativo gratuito al que su hijo podía asistir, según recordó.

Rodríguez es madre de un niño de 10 años que llevaba 24 meses asistiendo a clases virtuales con la esperanza de poder ingresar al sistema de educación público.

«Los promotores de ‘Equal Place’ siempre nos han dicho que el objetivo del programa es que nuestros niños aprendan a hablar inglés para que puedan ser aceptados en las escuelas locales», dijo.

Desde que comenzó «Equal Place», ACNUR, con el apoyo de la Iglesia Católica, ha realizado esfuerzos para que los niños migrantes venezolanos ingresen al sistema educativo local.

«Si se interrumpe Equal Place, qué pasará con nuestros hijos» se preguntó en esa red social el venezolano Marcelo Moreno, padre de dos hijos, de 7 y 9 años.

«Lamentablemente, el gobierno de Trinidad y Tobago no quiere aprobar el ingreso de nuestros niños a las escuelas. Nos están obligando a que nuestros hijos crezcan sin educación o, en el peor de los casos, enviarlos a Venezuela y separar a nuestras familias», denunció Moreno.

El Pitazo

 

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