Marina Ayala: Una era conflictiva

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Se está coincidiendo en la apreciación de que transitamos una era conflictiva y en este escenario mundial Venezuela se encuentra más conflictuada y vulnerable que nunca. Nada nos conduce a pensar en recursos apropiados para transitar una etapa de recesión mundial. Sería la desaparición de gran parte de nuestra población. No es fantasioso pensarlo con una posibilidad real de una guerra mundial provocada por un psicópata con poder, Putin. Ucrania se defiende y lo hace bien y con valentía, pero aún no podemos afirmar que está venciendo al enemigo agresor. Época sin duda oscura sin contar con los frenos reflexivos de los acontecimientos, con instituciones reguladoras ni con valores humanos irrenunciables. Aquello que tan claro se tenía “no se invade otro país soberano” hoy se relativiza y se le pide al agraviado, Ucrania, se rinda por mi bien. La verdad es que uno queda desconcertado.

Dice Fernando Yurman “La destructividad, el mal, la sombra oscura, suceden cíclicamente con nuevas lecturas de la pulsión” Lo advertía Sigmund Freud en “Su malestar en la cultura” hay que renunciar al reclamo pulsional si queremos vivir en sociedad. Y el hombre es un ser social, no puede vivir sino en una comunidad. Allí puede escoger si quiere vivir aislado, pero de una manera u otra dependerá de otros. El mundo actual posee una economía global y está al borde de una recesión, mientras nosotros seguimos jugando a despojar cada vez más a los otros de su condición humana. Cada día es más débil el debate de ideas y el intercambio reflexivo mediate la palabra. Es más fácil y más salvaje disparar balas o insultos.

 

No hay dignidad humana, no hay respeto por otros sin un mundo organizado por personas reflexivas y pensantes; no encontramos signos que demuestren que se está reflexionando, ni en Venezuela ni en gran parte del mundo. El mundo ya hace síntomas de desorientación como consecuencia de haberse entregado a la satisfacción pulsional. El mal se apoderó de las conciencias y los seres humanos se dirigen a su propia muerte. Elegir al chavismo fue una conducta suicida de la mayoría de la población y aquí estamos sentados viendo como matan todo, ahora están con el exterminio de árboles. Seguimos sobreviviendo en las peores condiciones posibles con un escenario mundial apocalíptico, no hay posibilidades de engaño ni tiempo para mirar hacia otro lado. Yo me cansé de pedirle a la oposición venezolano ratificación o reflexión, me convencí que no pueden no tienen capacidad, no saben de política, solo saben de poder como una investidura para actuar a sus anchas sin leyes ni normas. No pido nada a esta oposición, otra realidad podría abrirse con nuevos líderes serios y formados. Ya se manifiestan algunos, esperemos.

Vivimos una bipolaridad mundial, autocracias vs democracias lo que ha producido la necesidad de nuevas estrategias y formas de hacer políticas. El enemigo se presenta camuflajeado y sagaz mientras los demócratas se muestran torpes y dubitativos. Es cierto tuvimos una gran victoria con Macron en Francia producto de un político muy hábil que supo negociar con las fuerzas necesarias para vencer en momentos radicales. No podemos mencionar a muchos más. Nos aclara Andrés Caleca “Es una lucha transversal que trasciende intereses de clase, viejas ideologías, visiones generacionales, de género y hasta dogmas de carácter religiosos”. No debemos dejar de oír las voces de actores nacionales de mucho peso moral en nuestro país, están indicando de forma inteligente una ruta a seguir.

 

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