Julieta Cantos: El ave Fénix

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La leyenda del ave Fénix es ampliamente conocida…para algunos…para otros no. Eso es la diversidad, eso forma parte del acceso a determinada información que tenemos unos y otros…además de nuestros propios intereses para decidir a qué se le hace seguimiento…y de qué manera.

La leyenda más divulgada del ave Fénix “relata la historia de un ave capaz de renacer de sus propias cenizas. Es un símbolo universal de la muerte generada por el fuego, la resurrección, la inmortalidad y el sol, y forma parte del simbolismo de la alquimia por el renacimiento a través del fuego. En efecto, esta ave mitológica, en la leyenda medieval del fénix, vive en Arabia, pero vuela a Egipto, el hogar de la alquimia, para sufrir su muerte ritual y regeneración. Esta ave longeva -el mito estima su vida en quinientos años-, cuando advierte su envejecimiento construye una pira para inmolarse y luego renacer de sus propias cenizas.” (1) En otras palabras, es un símbolo de esperanza, al resurgir de sus cenizas incólume y vigorosa. Dicen que es el mito que explica la resiliencia, que no es otra cosa que la capacidad de enfrentarse a situaciones difíciles, y adaptarse a los factores estresantes, para seguir adelante.

Y justamente hoy se cumple un año exacto en que la columna Pasión por el Táchira se fue de año sabático para volver de nuevo renacida como un ave Fénix.

Este año sirvió para escribir un libro de más de 300 páginas…”Cantos Profundos. Los otros viajes de la vida”, lo que me permitió a mí personalmente renacer. Replantearme, reafirmarme, consolidarme. Y es por eso que puede renacer la columna. Definitivo, me gusta leer y cada vez me gusta más escribir. Pero también es definitivo que leo lo que me atrae. El tiempo cada vez es menos y uno se va ganando el derecho de escoger lo que quiere…hacer. Vivir me nutre cada día, leer también. Escribir me ayuda a precisar lo que pienso, en el entendido que obligatoriamente no tiene por qué ser compartido por otros. Mi reto ahora es decir -como siempre lo he hecho- lo que pienso (soy brutalmente franca), pero cada vez más aprender cómo decirlo. Es un hecho percibido en mi vida, y confirmado en una conversación con mi hija, que a veces se pierde teniendo la razón por no saber exponer una idea.

Soy afortunada, y lo he comentado siempre…Convoco lo que requiero. Si estoy investigando algo, se me acercan personas y me llegan libros sobre el tema en cuestión. Así que como siempre me expongo ante uds., mis lectores, ofreciéndoles una vez más esta columna para que expresen sus opiniones sobre lo que escribo.

 

Vivimos momentos interesantes…Turbulentos, difíciles, pero interesantes, hay un resurgir de muchos proyectos, tanto locales como nacionales e internacionales.

La pandemia sigue limitando muchas acciones, pero cada vez más se van generando respuestas y emprendimientos creativos para por lo menos resolver en cierta manera lo económico, pero también lo social y lo cultural. También podemos observar la presencia una vez más de la estupidez humana, que a pesar de este par de años de covid no ha terminado de entender la importancia del respeto al otro.

Sobre estos y muchos otros temas hablaremos en las siguientes columnas, aprovechando un nuevo aniversario de nuestra ciudad, con sus pros y sus contras.

Comentarios bienvenidos a julietasinlimite28@gmail.com

 

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