El Gobierno de Kazajistán renunció tras las protestas por el aumento del gas licuado

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El presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, ha aceptado este miércoles la dimisión del Gobierno kazajo presentada tras las intensas protestas desatadas por la subida de los precios del gas licuado de petróleo.

Tokáyev ha asignado al vice primer ministro, Aliján Smailov, las funciones de primer ministro del país, aceptando así la renuncia de Askar Mamin, si bien el resto del Gabinete seguirá ejerciendo sus funciones hasta la formación de un nuevo equipo de Gobierno.

En los últimos días, Kazajistán ha sido escenario de una serie de protestas por el aumento del gas licuado que, desde el 1 de enero ha pasado de estar sujeto a la oferta y la demanda.

Estado de emergencia

Antes de aceptar la dimisión del Gobierno, Tokáyev ha firmado un decreto para instaurar el estado de emergencia hasta el día 19 de enero en la ciudad de Almaty, antigua capital kazaja y la mayor ciudad del país, y la región occidental de Mangystau, donde se originaron las protestas este pasado domingo. Según medios rusos, las autoridades habrían extendido el estado de emergencia a todo el territorio nacional.

“Queridos compatriotas, nuevamente les hago un llamamiento para que sean prudentes y no sucumban a las provocaciones internas y externas”, ha manifestado Tokáyev en un discurso televisado.

Ante los ataques de los manifestantes contra las fuerzas del orden, el mandatario kazajo ha recordado que asaltar edificios oficiales es  “un delito que será castigado”. “No necesitamos un conflicto, sino tener confianza mutua y dialogar”, ha expresado.

Según el Ministerio del Interior, durante las protestas fueron detenidas más de 200 personas por “actos de violencia en contra de los representantes de la ley, vandalismo y ataques contra instituciones estatales” que ocasionaron lesiones a 95 agentes y daños a 37 vehículos de la Policía.

Asalto a la sede del Gobierno

Más de 1.000 manifestantes han asaltado este miércoles la sede del Gobierno en Almaty, donde se ha desatado un incendio y se han escuchado disparos y ráfagas de ametralladoras. Según la agencia Interfax-Kazajstán, desde las ventanas del segundo piso del edificio se observan las llamas y una intensa humareda.

Los manifestantes han obligado a los agentes a replegarse a las calles aledañas a la sede del Gobierno y han despojado a varios de ellos de sus escudos y chalecos antibalas. Además, en gran parte del país se han cortado los servicios de Internet y la telefonía móvil ha sido limitada.

En Aktobe, una ciudad en el oeste del país, los manifestantes han logrado irrumpir en la sede administrativa local, asediada por más de un millar de personas, mientras en Kostanái, en el norte de Kazajistán, decenas de personas se han concentrado frente a la administración local.

Los manifestantes habrían tomado también el control del aeropuerto de Almaty, según una fuente citada por la agencia de noticias Reuters, quien ha añadido que todos los vuelos hacia y desde la ciudad han sido cancelados de forma temporal.

Asimismo, el monumento en honor al expresidente Nursultán Nazarbáyev ha sido derribado en la ciudad de Taldikorgán. Las imágenes de los restos del monumento han sido publicadas en canales de Telegram que informan sobre los disturbios.

El presidente promete una respuesta “dura”

El presidente Tokáyev ha asumido la presidencia del Consejo de Seguridad del país y en un discurso televisado ha prometido que actuará con “máxima dureza” ante los peores disturbios en más de una década en la república centroasiática.

En su discurso, el mandatario también ha recalcado que no dejará el país y que se quedaría en la ciudad capital, Astaná. Asimismo, ha informado de que se han registrado muertes entre las fuerzas de seguridad, sin detallar la cifra exacta.

Tokáyev ha prometido presentar nuevas propuestas para transformar políticamente al país. “Me atengo a mi anterior posición a favor de reformas consecuentes”, ha afirmado.

La UE pide “responsabilidad y moderación”

La Unión Europea ha hecho un llamamiento a la “responsabilidad y moderación” a todas las partes involucradas en protestas y disturbios por el alza del precio del gas en Kazajistán.

El servicio diplomático comunitario ha subrayado que espera que las protestas “sigan siendo no violentas y eviten toda incitación a la violencia” e insta a las autoridades kazajas a “respetar el derecho fundamental a la protesta pacífica y la proporcionalidad en el uso de la fuerza cuando defiendan sus legítimos intereses de seguridad”.

“Kazajstán es un socio importante para la Unión Europea” y “contamos con que respete sus compromisos, incluida la libertad de prensa y el acceso a la información en línea y fuera de ella”, ha incidido la UE.

Rusia llama al “diálogo”

El Ministerio de Exteriores ruso ha llamado este miércoles por encontrar una solución a las protestas “en el marco del campo legal y constitucional”. “Abogamos por una solución pacífica de todos los problemas en el marco del campo constitucional y el diálogo y no por medio de disturbios callejeros o violaciones de la ley”, ha indicado.

Asimismo, el ministerio ha recalcado que Moscú “observa con atención los acontecimientos que tienen lugar en el vecino país hermano”.

“Confiamos en una pronta normalización de la situación en el país, unido a Rusia con relaciones de asociación estratégica y relaciones de hermandad”, ha añadido.

Subida del precio del gas licuado

Las protestas comenzaron el pasado dos de enero ante la subida del precio del gas natural licuado (GNL) en la ciudad occidental de Janaozen, rica en recursos, antes de extenderse a la principal ciudad regional de Aktau, en el mar Caspio.

Ante la respuesta ciudadana, el Gobierno ha prometido bajar los precios de los combustibles, pero esta noticia por el momento no ha repercutido en la magnitud de las protestas.

Horas antes, el dirigente kazajo ha pedido sus compatriotas “no dejarse llevar” por llamamientos de personas que quieren “dinamitar la estabilidad” en el mayor país de Asia Central y “romper la unidad” del pueblo.

También ha prometido estudiar las exigencias de carácter social y económico que expresan los participantes durante una reunión gubernamental este miércoles.

RTVE

 

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