Tratar de clasificar la energía nuclear y el gas natural como “verdes” generó controversias en la UE

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La iniciativa de la Comisión Europea de clasificar la energía nuclear y el gas natural como inversiones “verdes” generó controversia en el nuevo gobierno alemán. La discusión también se extiende a otros países europeos.

A menos de un mes de haber asumido el mando, el nuevo gobierno alemán ya se enfrenta a su primer gran desafío. La coalición semáforo, conformada por Los Verdes, el Partido Liberaldemócrata (FDP) y el Partido Socialdemócrata (SPD), debe unificar su postura frente a una controvertida propuesta presentada a fin de año por la Comisión Europea.

La iniciativa busca clasificar el gas natural y la energía nuclear como amigables con el medio ambiente. Para eso, la Unión Europea (UE) propone incluir estas energías en una lista de certificación verde -o taxonomía ambiental- para las inversiones en el sector energético. Este proyecto forma parte de los planes europeos para descarbonizar la economía, construir centrales eléctricas más limpias y para que las inversiones tengan un foco en tecnologías y empresas más sostenibles.

Tanto para las centrales de gas o de energía nuclear, los países interesados deberán cumplir con determinados requisitos como: respetar normas tecnológicas modernas, ofrecer un plan concreto para la eliminación de los residuos radiactivos, limitar la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos o demostrar que las centrales pueden funcionar también con hidrógeno verde, entre otras.

Coalición dividida

En Alemania, el principal punto de discordia es la inclusión de las centrales de gas natural. Un portavoz del gobierno alemán acogió inicialmente de manera positiva el proyecto, afirmando que el gas natural era “una importante tecnología puente en el camino hacia la neutralidad de carbono, en el contexto de la eliminación gradual de la energía nuclear y de la generación de electricidad a partir del carbón”.

Sin embargo, no todos están de acuerdo. Los Verdes, el segundo partido más importante del gobierno de coalición, criticó duramente el proyecto. El ministro de Clima y Economía y vicecanciller, Robert Habeck, declaró que le parecía que la propuesta de la UE “diluye la buena calificación de la sostenibilidad” y agregó que “es cuestionable que este lavado verde sea aceptado por los mercados financieros”.

En tanto, la ministra de Medio Ambiente, Steffi Lemke (también de Los Verdes), calificó la propuesta de la UE de “cuestionable”.

La transición del gas natural

Por su parte, el Partido Liberaldemócrata (FDP) respondió a las críticas de sus socios de coalición: “No eres un buen europeo si solo aceptas las decisiones que te convienen”, declaró el vicepresidente del FDP, Wolfgang Kubicki.

La coalición tiene que “encontrar un consenso sobre cómo podemos lograr un equilibrio entre los objetivos de reducción de CO2 y un suministro energético estable”, agregó Kubicki.

Por su parte, el líder del FDP y ministro de Finanzas, Christian Lindner, afirmó que, siendo realistas, Alemania “necesita centrales de gas modernas como tecnología de transición, porque estamos eliminando el carbón y la energía nuclear”.

El Partido Socialdemócrata (SPD), el más grande dentro de la nueva coalición de gobierno, también ha manifestado que el gas natural desempeñará un papel importante en la transición energética y que eso debería reflejarse en la taxonomía de financiación verde de la UE.

El abandono de la energía nuclear, un punto en común

Sin embargo, los tres partidos de la coalición de gobierno están de acuerdo en lo que respecta al abandono de la energía nuclear. Las últimas centrales nucleares de Alemania serán clausuradas dentro de un año.

Con respecto a los planes de la UE para la certificación ecológica de la energía nuclear, la ministra de Medio Ambiente, Lemke, dijo que la Comisión Europea “crea el gran peligro de bloquear y perjudicar inversiones realmente viables y sostenibles, favoreciendo la peligrosa energía nuclear.”

Aunque el nuevo gobierno alemán se mantiene firme en el abandono de la energía nuclear, la opinión pública alemana parece estar cambiando. Una encuesta revelada en noviembre mostró que alrededor de la mitad de los 2.000 encuestados estaban a favor de revertir el cierre nuclear debido al reciente aumento de los precios de la energía.

Fisura dentro de la UE

Los 27 Estados miembros de la UE tienen hasta el 12 de enero para decidir. Es poco probable que la propuesta pueda ser bloqueada. Además de Alemania, solo Austria, Luxemburgo, Dinamarca y Portugal han expresado críticas. Su aplicación solo puede impedirse si al menos 20 países de la UE (que representen al menos el 65% de la población total de la UE) o al menos 353 diputados votan en contra.

Otros países de la UE siguen impulsando la energía nuclear y hacen campaña para que se incluya en la lista de fuentes de energía sostenibles en las que se puede invertir, sobre todo Francia, que ocupa la presidencia rotatoria de la UE y se dirige a las elecciones presidenciales en abril. Austria, por su parte, amenaza con acudir al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas para impedir la aprobación del proyecto.

DW

 

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